Cada vez que el fútbol costarricense enfrenta un escándalo fuera de la cancha, la misma pregunta vuelve a aparecer: ¿el club podría perder su licencia para competir?
La reciente revelación de documentos judiciales en Estados Unidos, donde Scott Brannon aceptó cargos por apuestas deportivas ilegales, volvió a encender ese debate alrededor del Club Sport Herediano.
No es una duda menor.
En apenas los últimos dos años, el fútbol nacional ha visto cómo Santos de Guápiles, Guanacasteca y Municipal Liberia terminaron fuera de la Primera División por decisiones relacionadas con el sistema de licencias de la Federación Costarricense de Fútbol.
Sin embargo, aunque los nombres puedan sonar similares en el debate público, los casos son completamente distintos.
Entonces, ¿Herediano podría perder la licencia?
La respuesta, con la información disponible hoy, es no.
Y la razón es sencilla: los hechos que provocaron la caída de Santos, Guanacasteca y Liberia no existen, al menos hasta ahora, en el caso de Herediano.
Cada uno de esos expedientes tuvo características muy específicas.
Santos de Guápiles y Guanacasteca perdieron su licencia después de que el Comité de Licencias concluyera que la administración de ambos clubes había pasado a manos de terceros sin que esa situación fuera comunicada oportunamente a la Federación, un requisito obligatorio dentro de la normativa vigente.
En Municipal Liberia ocurrió otro escenario.
La solicitud de extradición presentada por Estados Unidos contra Wilder Eusse, presidente de Horus S.A.D., la sociedad que administraba el derecho deportivo de la Asociación Deportiva Municipal Liberia, terminó desencadenando una serie de acontecimientos que dejaron al club sin licencia para competir en el fútbol federado.
Es decir, en esos tres expedientes el punto de discusión no fue únicamente la existencia de investigaciones o procesos judiciales.
Lo determinante fue la relación directa entre quienes administraban los clubes y las obligaciones que establece el Reglamento de Licencias.
El caso de Scott Brannon
En el expediente de Scott Brannon existe un elemento que cambia completamente el análisis.
Durante años fue una figura cercana al entorno de Fuerza Herediana. Asistió a partidos, viajó con la delegación del club e incluso fue mencionado públicamente por antiguos dirigentes como una persona vinculada al proyecto.
Pero una cosa es esa cercanía y otra muy distinta la estructura jurídica que analiza el Comité de Licencias.
Hasta donde se conoce públicamente, Scott Brannon no figura como integrante de la junta directiva de Fuerza Herediana S.A.D., sociedad que administra el derecho de participación del Club Sport Herediano en la Primera División.
Tampoco aparece vinculado formalmente como administrador de la Asociación Deportiva Club Sport Herediano.
Ese detalle resulta determinante.
Porque el sistema de licencias no sanciona percepciones ni relaciones de amistad o cercanía. Analiza responsabilidades legales, estructuras societarias y el cumplimiento de obligaciones reglamentarias.
Lo que sí cambió
Eso no significa que la nueva información carezca de importancia.
La sentencia emitida por la Corte del Distrito Este de Texas confirmó algo que durante años fue motivo de especulación en el fútbol costarricense.
Scott Brannon aceptó cargos relacionados con apuestas deportivas ilegales, recibió una condena de 12 meses de libertad supervisada, de los cuales seis meses corresponden a arresto domiciliario, además del pago de 19 millones de dólares entre multas y obligaciones económicas.
Ese documento también terminó respaldando afirmaciones que en 2018 habían realizado públicamente antiguos dirigentes de Herediano sobre la actividad económica de Brannon.
¿Puede cambiar el panorama?
Como ocurre en cualquier proceso administrativo, el escenario podría modificarse únicamente si aparecieran nuevos elementos que demostraran una participación formal de Brannon dentro de la estructura administrativa de Fuerza Herediana o de la Asociación Deportiva Club Sport Herediano.
Hasta este momento, no existe información pública que acredite esa condición.
Por eso, aunque el nombre de Scott Brannon vuelve a ocupar titulares y reabre un viejo debate dentro del fútbol costarricense, su situación jurídica no coloca a Herediano en un escenario comparable con los casos que terminaron sacando de competencia a Santos, Guanacasteca y Municipal Liberia.
Hoy, la historia puede parecer similar desde la distancia.
Pero, jurídicamente, se trata de expedientes completamente diferentes.