La mayor muestra de entendimiento, patriotismo y cero mezquindades en un Estado Democrático, es, sin duda alguna; cuando los distintos Poderes de la República logran ENTENDERSE y ASUMIR RESPONSABILIDADES.
Con un enfoque psicológico podemos decir que “la madurez es el nivel de funcionamiento mental y emocional en el cual una persona logra la integración de su personalidad, adaptándose a la realidad de forma autónoma y responsable”. La RAE define madurez así: “Buen juicio o prudencia, sensatez. Período de la vida en que se ha alcanzado la plenitud vital y aún no se ha llegado a la vejez”. Y comunicar lo determina como: “Consultar con otros un asunto, tomando su parecer. Hacer a una persona partícipe de lo que se tiene. Transmitir señales mediante un código común al emisor y al receptor. Conversar, tratar con alguien de palabra o por escrito. Descubrir, manifestar o hacer saber a alguien algo”.
Ahora bien, ¿cómo explicamos madurez política? Estimado lector, la madurez política es el grado avanzado de conciencia, juicio y prudencia que mostramos todos al participar en los asuntos públicos y resolver conflictos.
¿Dónde nace esta realidad?, viene de una verdadera conciencia social y el sano entendimiento de los problemas que nos afectan a TODOS como país.
Nuestra Costa Rica de hoy ESTÁ EN PELIGRO. La mala fe, negligencia, los impulsos emocionales, la imprudencia y el POCO juicio racional que tienen envenenado al Poder Judicial. Nuestra paz social podría ROMPERSE DEFINITIVAMENTE.
La tradición costarricense se basa en una histórica convivencia donde la tolerancia y el respeto a las opiniones contrarias generaban un ambiente de tranquilidad.
Lamentablemente nuestro presente nos obliga a NO TOLERAR más la desfachatez y la podredumbre y degradación de las autoridades que ENSUCIAN el país.
Para los “señores” del Poder Judicial, ¿será muy difícil elegir el diálogo constructivo y la negociación pacífica, dejando atrás la cobarde actitud de la confrontación insana y la polarización que están instaurando? ¿Hasta cuándo estarán evadiendo los continuos llamados a conversar hechos por la señora presidente de la República? ¡A dialogar ya!
Los nuevos medios de comunicación y plataformas digitales están llamados a fortalecer la estructura social y política de la COSTA RICA DEL FUTURO.
Estos espacios disruptivos, de los cuales unos cuantos ya cuentan con algunos años de trayectoria, plantean grandes debates sobre la actualidad política de la Suiza Centroamericana. Dichos espacios DEBEN CONTINUAR operando con la objetividad y seriedad que los ha caracterizado hasta el momento.
Una nueva traición y decepción —como la que cargan en sus ESPALDAS MENTIROSAS los medios de comunicación tradicionales— sería DEVASTADORA para la ciudadanía y nuestra democracia.
Debemos estar muy atentos a las acciones imprudentes y a los “galillos” impulsados por el simple deseo de CONFUNDIR y desteñir los planes trazados por el actual gobierno para de estabilizar, limpiar y gobernar con responsabilidad.
Aquí es donde extrañamos las acciones y pronunciamientos valientes de aquellos sectores sociales que conocen CÓMO ESTÁ TODO en las entrañas del poder judicial. Una vez más: “la mayoría” de los funcionarios judiciales son personas trabajadoras y comprometidas. Muchos merecen una oportunidad para OXIGENAR LAS MAGISTRATURAS”.
Señores miembros de la Corte Plena, ¡”Stop”! Reflexionen, concienticen y por una vez en sus vidas, ¡ACTÚEN COMO VERDADEROS PATRIOTAS!
También añoramos que las jerarquías de las distintas denominaciones religiosas, especialmente a la Iglesia Católica, emitan llamados a la transparencia y accionar célere de tan importante Poder de la República. Recordamos como ejemplo el caso cochinilla destapado en gobierno de CAQ del extinto PAC. Al referirse a este tema, el 26 de junio del 2021, la Conferencia Episcopal emitió un mensaje titulado “Ética, transparencia y bien común” de dónde extraemos lo siguiente: “Confiamos en que la Administración de Justicia llegue al fondo de esta investigación, y que no se dé margen a la impunidad, pues la sensación de que no haya justicia pronta y cumplida también socava los cimientos de nuestra democracia. Hacemos un llamado a la corresponsabilidad, pues sólo entre todos podemos superar los enormes retos y desafíos que afrontamos. Esto será posible solamente si somos conscientes de la necesidad de trabajar juntos en miras al bien común. Sólo así podremos entonces consolidar la justicia en nuestro querido país”.
¿Y cómo está el caso cochinilla en la actualidad? ¡Estancado! Este escenario evidencia la lentitud crónica del sistema judicial costarricense ante los grandes escándalos de corrupción. En casos complejos de crimen organizado, los tribunales ordinarios pueden tardar más de una década en dictar una sentencia definitiva. ¿Veremos de nuevo el acto circense en la Corte Plena para cambiar de “cabeza”? ¿Habrá esperanza de un giro de 180° en el intocable y el más improductivo Poder de la República? De lo anterior y más, hablaremos la próxima semana, Dios primero.
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El autor es Licenciado en Relaciones Internacionales. Analista político internacional. Además elabora procesos de capacitación política, desarrollo comunal y administración. maumazu208@gmail.com.