75 años sin ejército y de promocionar la paz

» Por Luis Fernando Allen Forbes - Director Ejecutivo Asociación Salvemos el Río Pacuare

Costa Rica celebra el 1º de Diciembre con mucho júbilo y entusiasmo la abolición del ejército. Este se produjo tras la Guerra Civil de 1948, originada por la nulidad de las elecciones de ese año, que dieron la victoria al candidato de la oposición Otilio Ulate Blanco, venciendo así al bando republicano, en aquel momento presente en el poder.

El bando de izquierdas denunció la derrota como supuesto fraude y el 12 de marzo de 1948, José Figueres Ferrer conocido como don Pepe, se alzó en armas al frente del Ejército de Liberación Nacional, provocando el inicio de la Guerra Civil en Costa Rica, ante los escándalos de corrupción y la mala fama que tenía el comunismo.

Esta guerra interna fue la última que vivió el país que terminó el 19 de Abril con un final devastador y con saldos muy sangrientos. Aproximadamente 2000 muertos en todo el país y un ejército destruido, lo que supuso el final de la guerra.

Se formó la Junta Fundadora de la Segunda República, presidida por Figueres. La Junta fue un gobierno de transición que duró 18 meses, durante los cuales se mantuvieron las garantías sociales instauradas durante el gobierno de Calderón Guardia resultantes de su alianza con los comunistas. El sistema de salud pública, llamado Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y las leyes laborales como los principales logros que los comunistas no estaban dispuestos a ceder.

El objetivo principal de la Junta era redactar e instaurar la nueva Constitución Política de la llamada “Segunda República”. Al final de los 18 meses se le entregó el poder a Otilio Ulate, con ánimos de respetar, ahora sí, la voluntad popular. En ese lapso de tiempo, se restablecieron medidas sociales hoy vigentes que se han convertido en pilares de la identidad costarricense.

Entre esas medidas, la nacionalización de la banca; la creación del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) que posibilita el acceso universal a la energía y actualmente a las telecomunicaciones; se concedió el derecho de voto a las mujeres y a la población afrodescendiente; se eliminó la esclavitud aún permitida en el país, y finalmente la abolición del ejército.

El 1º de diciembre de 1948, don Pepe derribó de un mazazo un pedazo del muro que protege el cuartel, para simbolizar el fin de la era militar costarricense, y donó el edificio del Cuartel General Bellavista a la Universidad de Costa Rica, creada en 1940.

A partir de ese día la paz se ha naturalizado como una etiqueta de la identidad costarricense, y Costa Rica es reconocida así internacionalmente, con referencias admirables como; donde hay un tico hay paz.

Finalmente, ante la posibilidad de recibir un ataque externo Costa Rica se atiene a dos instrumentos jurídicos de carácter multilateral, por un lado, se aferra a los artículos 27 y 28 de la Carta de la OEA, y en segundo lugar el tratado especial TIAR, aprobado en Río de Janeiro el 2 de septiembre de 1947.

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