Washington, 14 ago (elmundo.cr) – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que tiene la intención de declarar próximamente al estrecho de Ormuz como parte del territorio estadounidense, una medida que intensifica la retórica de Washington frente al régimen de Irán en una de las rutas energéticas más críticas del mundo.
“Muy pronto voy a declarar al estrecho de Ormuz territorio de Estados Unidos. Es verdad”, aseguró el mandatario durante un acto político celebrado en una academia de policía en el estado de Nueva York.
Aunque el presidente no ofreció detalles técnicos sobre cómo se ejecutaría una acción de esta magnitud, vinculó la declaración con el desenlace de la presencia militar estadounidense en la zona. Según Trump, el cambio en el estatus del estrecho —ubicado entre Irán y Omán— se formalizaría una vez concluida la operación militar en la región.
“Irán está siendo derrotado muy duramente”, declaró el líder republicano, al tiempo que enfatizó la capacidad de control naval de su país: “Tenemos el bloqueo. Ningún barco puede pasar a menos que nosotros queramos”.
Relevo de portaaviones en medio de cuestionamientos
La declaración de Trump coincidió con la confirmación del envío de un nuevo portaaviones a Medio Oriente para relevar al USS Abraham Lincoln, que ha permanecido desplegado en la zona durante más de seis meses. Aunque el mandatario no confirmó el nombre del buque, fuentes militares apuntan al USS George Washington como el sucesor, el cual ya se encontraría en tránsito hacia el área de operaciones.
El despliegue del USS Abraham Lincoln ha sido objeto de controversia en las últimas semanas. Legisladores demócratas y familiares de la tripulación han expresado preocupación por informes que señalan un deterioro en las condiciones de vida a bordo, incluyendo problemas de abastecimiento, presunta contaminación del agua y un declive en la salud mental de los marinos, con reportes de intentos de suicidio.
Al ser consultado sobre la duración del despliegue, Trump restó importancia a las denuncias: “Ni de lejos lleva el tiempo suficiente”, afirmó.
Por su parte, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, desestimó las críticas sobre las condiciones en el buque, calificando los informes como “distorsionados” y asegurando que el Pentágono mantiene los recursos necesarios para garantizar la operatividad de sus fuerzas en una región que sigue siendo el epicentro de la tensión geopolítica global.