Por Sara Menai
En el Reino Unido, la agencia meteorológica nacional, la Met Office, ha declarado una ola de calor en ocho condados ingleses y en algunas partes del país, donde se espera que las temperaturas alcancen su punto máximo a mediados de esta semana, con máximas de hasta 35 grados.
Hoy, los asesores climáticos del gobierno dan la voz de alarma: dado que los períodos de calor extremo podrían convertirse en “la nueva norma”, los hogares británicos tendrán que adaptarse. Las infraestructuras también tendrán que ajustarse al cambio climático en un continente que se calienta más rápido que en otros lugares, informa nuestra corresponsal en Londres, Sara Menai.
Correr las cortinas, plantar árboles y abrir las ventanas por la noche pronto ya no será suficiente. En el Reino Unido, el Comité sobre el Cambio Climático, que publica regularmente informes sobre la adaptación a los efectos del calentamiento, da la voz de alarma: el país fue diseñado para un clima que ya no existe.
En los próximos años, nueve de cada diez hogares británicos corren el riesgo de sufrir un sobrecalentamiento. Las residencias de ancianos, los hospitales y las escuelas no están adaptados. Y en un país conocido sobre todo por su clima templado, el aumento de las temperaturas y los trastornos que provoca plantean importantes desafíos.
“Si tomamos como ejemplo las obras de protección contra las inundaciones, vemos que las barreras contra las inundaciones del Támesis no se diseñaron para resistir suficientemente los efectos del cambio climático a los que nos enfrentamos hoy en día. Por lo tanto, habrá que invertir en la modernización de las obras existentes”, explica Emma Pinchbeck, directora ejecutiva del Comité sobre el Cambio Climático.
Una de las principales infraestructuras que sufre el calor es el metro de Londres, cuyo suelo arcilloso y túneles estrechos y profundos, algunos de los cuales datan de la época victoriana, no permiten instalar sistemas de aire acondicionado. Para 2050, en el Reino Unido, se prevé que las olas de calor superen los 40 °C en todas las regiones del país. También serán más prolongadas y, según las autoridades, podrían provocar 10.000 muertes adicionales al año.