San José, 16 ago (elmundo.cr) – El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) recibió un reconocimiento de las autoridades estadounidenses por su colaboración en la captura y extradición de Gilbert Bell Fernández, alias “Macho Coca”, un costarricense de 63 años señalado por fiscales de Estados Unidos como uno de los traficantes de cocaína más prolíficos del país.
Bell Fernández fue extraditado desde Costa Rica hacia Estados Unidos el jueves 13 de agosto y compareció al día siguiente ante la jueza magistrada Valerie Figueredo, en Nueva York. El sospechoso quedó detenido a la espera del juicio.
La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York informó que Bell Fernández fue acusado de conspirar para importar más de cinco kilogramos de cocaína a territorio estadounidense, delito que contempla una pena mínima obligatoria de 10 años de prisión y una máxima de cadena perpetua.
EE.UU. destaca colaboración del OIJ
El fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York, Jamie McDonald, agradeció expresamente el trabajo de varias agencias que participaron en la investigación y el proceso de extradición.
Entre ellas mencionó a la Oficina de País de la DEA en Costa Rica, la Oficina de Asuntos Internacionales de la División Criminal del Departamento de Justicia estadounidense y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), al que reconoció por su asistencia para asegurar la captura y posterior extradición de Bell Fernández.
McDonald también destacó la labor de la Unidad de Investigaciones Bilaterales de la División de Operaciones Especiales de la DEA.
Lo señalan de movilizar cocaína por toneladas
De acuerdo con la acusación y otros documentos citados por la Fiscalía estadounidense, Bell Fernández habría dirigido durante años una organización dedicada al tráfico internacional de cocaína.
Los fiscales sostienen que obtenía cargamentos de cocaína procedentes de Colombia y los movilizaba a través de Costa Rica para su posterior distribución en Estados Unidos y otros destinos. Según la acusación, controlaba el movimiento de cargamentos de cocaína de varias toneladas que ingresaban al país o transitaban por el puerto de Limón.
La investigación estadounidense señala que en 2022 integrantes de su organización comenzaron a negociar con una fuente confidencial de la DEA la adquisición de grandes cargamentos destinados a compradores en Nueva York y otros lugares.
En febrero de 2023, siempre según los documentos judiciales, uno de los integrantes de la organización entregó a la fuente un kilogramo de cocaína como muestra, por unos $6.000.
Meses después, en agosto de ese mismo año, Bell Fernández habría hablado con la fuente sobre la posibilidad de suministrar aproximadamente 700 kilogramos de cocaína y trasladarlos posteriormente a Nueva York.
Ya había sido sancionado por Estados Unidos
El nombre de Bell Fernández no era desconocido para las autoridades estadounidenses.
En noviembre de 2023, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro lo sancionó y lo describió como uno de los traficantes más prolíficos y violentos de Limón.
Las autoridades estadounidenses también señalaron entonces que había desempeñado un papel importante en la transformación de Costa Rica en un punto de tránsito para el narcotráfico internacional.
Además de sus presuntas actividades criminales, Bell Fernández era propietario y operador de negocios de pesca comercial en Costa Rica, según los documentos de la Fiscalía estadounidense.
El fiscal McDonald sostuvo que con la extradición, la organización perdió a quien las autoridades estadounidenses consideran su líder.
Por su parte, el administrador de la DEA, Terrance C. Cole, afirmó que la extradición demuestra el alcance internacional de esa agencia y su compromiso de perseguir a los responsables del tráfico de drogas, independientemente de las fronteras.
Las acusaciones contra Bell Fernández no constituyen una condena. El acusado se presume inocente hasta que se demuestre su culpabilidad en un tribunal.