Por Renata Linares
El Ćŗltimo episodio de canĆcula, con alrededor de 40°C en 81 departamentos franceses, y hasta 44,3 grados en Las Landas (sudoeste) tuvo consecuencias materiales y fĆsicas.
SegĆŗn la oficina de salud pĆŗblica francesa, la semana del 22 de junio hubo āun augmento de + 29,1% de fallecidos, 2.025 muertos suplementarios comparados con la semana anteriorā.
Pero tambiĆ©n se destacó estos esos Ćŗltimos dĆas largas colas de personas yendo a supermercados para obtener un ventilador o aparatos de aire acondicionado. Aunque las empresas volvieron a llenar sus reservas, como Lidl, con mĆ”s de 200.000 ventiladores en sus tiendas, los ciudadanos han convertido la compra en una situación surrealista.
En un supermercado de ParĆs, la gente llegó hasta mĆ”s de 2 horas antes de la apertura de la tienda y con alrededor de 200 personas haciendo cola. A pesar de la presencia de la policĆa, ciudadanos grabaron escenas de caos total, personas peleĆ”ndose, desmayĆ”ndose, pero aferrĆ”ndose a sus compras.Ā La gente se ve golpeĆ”ndose y los supermercados se han convertido en un campo de batalla.
Como lo explica el empresario Michel- Edouard Leclerc, al frene de la cadena de supermercados Leclerc: āHemos vendido 700.000 ventiladores en tres semanas (ā¦) una progresión de casi 200%ā.
La demanda de ventiladores es demencial, pero la oferta no es suficiente. La cuestión del clima se ha vuelto aĆŗn mĆ”s polĆtica, generando mĆŗltiples polĆ©micas. Entre las cuales, la reventa de ventiladores y aparatos de aire acondicionado. La empresa Lidl vende su aire acondicionado a 179 euros, mientras que en las plataformas como Le Bon Coin el mismo aparato ya se encuentra en hasta 700 euros.
Con la llegada de la próxima ola de calor este fin de semana, los enfrentamientos podrĆan repetirse, asĆ como la reventa a precios exorbitantes de los climatizadores.