La exigencia en Saprissa no da tregua. Un buen inicio de campeonato o un proyecto deportivo en marcha no alcanzan para aliviar la presión cuando el club más ganador del país acumula tiempo sin conquistar un título de peso.
Érick Lonis lo sabe. Y por eso, cuando le plantearon el escenario de cerrar el 2026 sin ganar el Torneo de Apertura ni la Copa Centroamericana, el gerente deportivo morado fue directo en su respuesta.
“No tendría que pedirme nadie la cabeza. Me voy solito, sí”, afirmó durante una entrevista en el programa Teléfono Rojo.
La declaración deja clara la responsabilidad que asume el exguardameta sobre el presente deportivo de la institución.
La presión por volver a ganar
Saprissa inició el Torneo de Apertura 2026 con una contundente victoria de 5-1 sobre Municipal Pérez Zeledón, resultado que alimenta la ilusión de la afición.
Sin embargo, el semestre representa mucho más que un buen arranque.
El club está obligado a volver a levantar un campeonato de relevancia.
Si el conjunto tibaseño no conquista el Torneo de Apertura ni la Copa Centroamericana en diciembre, llegará a dos años y seis meses sin obtener un título de peso. El único trofeo conseguido durante ese período fue el Torneo de Copa, conquistado en marzo anterior.
De prolongarse la sequía durante el primer semestre de 2027, el equipo alcanzaría tres años sin celebrar un campeonato nacional o internacional de relevancia, un escenario poco habitual para la institución más laureada del fútbol costarricense.
“Me voy solito”
Durante la conversación, Lonis no esquivó la presión que existe alrededor del proyecto deportivo.
Lejos de trasladar responsabilidades, dejó claro que entiende las exigencias del cargo y que no esperaría una decisión de la dirigencia si los objetivos deportivos no se cumplen.
“Me voy solito, sí”, respondió cuando se le consultó qué ocurriría si Saprissa termina diciembre sin conquistar un título.
Las palabras del gerente deportivo colocan el semestre como una prueba decisiva para el proyecto morado, que buscará poner fin a la sequía de campeonatos importantes y responder a una afición que, históricamente, mide el éxito únicamente con trofeos.
Con el Apertura apenas iniciado y la Copa Centroamericana en el horizonte, Saprissa no solo jugará por títulos: también pondrá a prueba la continuidad del proyecto deportivo encabezado por Érick Lonis.