Valparaíso/Santiago de Chile, 14 may (dpa) – Dos jóvenes murieron hoy baleados en el puerto chileno de Valparaíso, en el marco de una masiva marcha de estudiantes y profesores que se registró también en la capital para exigir una mayor participación en los proyectos de reforma educacional del gobierno de Michelle Bachelet.
“Condenamos todo hecho de violencia y lamentamos el deceso de estos dos jóvenes”, dijo el ministro del Interior, Jorge Burgos.
Las víctimas, de 25 y 18 años, pintaban unos grafitis en las murallas de una vivienda ubicada en las inmediaciones de la Plaza Victoria donde se efectuaba la marcha y tras un altercado fueron atacados a balazos por el propietario del inmueble, según informó radio Cooperativa.
Ambos eran estudiantes universitarios y uno era dirigente de la juventud del Partido Comunista (PC), según fuentes de la formación, que hace parte la centro-izquierdista Nueva Mayoría, la coalición gobernante.
El ministro Burgos aclaró que el presunto autor de los disparos, que se encuentra detenido, no tenía vínculo alguno con los efectivos policiales que estaban apostados en el sector.
La autoridad consideró que en el actuar del agresor, de 20 años, no hubo “racionalidad alguna, sino que una desproporción absoluta del medio empleado”.
Por su parte, la diputada del PC Camila Vallejo, quien lideró las masivas movilizaciones estudiantiles que estallaron en 2011, repudió el crimen y exigió justicia.
“La criminalización de la protesta social ha llevado a algunos a valorar más la propiedad privada que la vida”, declaró la joven parlamentaria.
Tras enterarse de los hechos, dirigentes universitarios convocaron para la noche de hoy en Valparaíso a una “velatón”, una ceremonia en la que se encienden cirios, para homenajear a los estudiantes fallecidos.
En tanto, en Santiago de Chile también se registró una masiva marcha para reclamar por mayor participación en los proyectos educativos, que terminó en incidentes.
Pequeños grupos con sus rostros cubiertos se enfrentaron con bombas molotov a la policía, que los reprimió con chorros de agua y gases lacrimógenos. Además, los manifestantes destruyeron algunos semáforos e inmobiliarios del sector céntrico de la capital.
“Que Chile decida su educación”, se leía en algunos carteles que portaban los manifestantes, estimados en más 150.000 personas, de acuerdo a los líderes estudiantiles, y en unos 50.000, según cifras de la policía.
Estudiantes universitarios y de la educación media, además de los profesores, han criticado la forma en que el Ejecutivo lleva adelante los cambios en esta materia.
La “reforma (a la educación) será legítima cuando se construya con los diversos actores sociales”, manifestó Valentina Saavedra, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (Fech), la mayor del país.
“Hemos visto una pasividad y un silencio por parte del gobierno, donde nadie conoce muchos sus voluntades, cuáles son los intereses qué quiere satisfacer y con quiénes la quiere construir”, añadió la dirigente.
Los manifestantes dieron plazo hasta la próxima semana a Bachelet para que entregue una “respuesta clara y contundente” sobre el tema.
La mandataria socialista concurrirá al Congreso el próximo jueves 21 de mayo para dar cuenta al Parlamento y al país sobre el estado de la nación.
En caso de que allí no encuentren respuesta, estudiantes y profesores advirtieron que las movilizaciones irán en ascenso.
También se registraron masivas manifestaciones en la ciudad de Concepción, que junto a Valparaíso son las dos más grandes en cuanto a población después de Santiago de Chile.
Una de las promesas de la mandataria es mejorar los salarios de los profesores y establecer gradualmente la gratuidad de la educación universitaria a partir del próximo año.
Desde la dictadura militar (1973-1990), la educación pública universitaria chilena es pagada, con aranceles que llegan a miles de dólares anuales, mientras la mitad de los trabajadores percibe salarios mensuales por debajo de los 450 dólares.