La salida de Raúl Pinto de la junta directiva de Liga Deportiva Alajuelense abrió algo más grande que una simple vacante administrativa.
Abrió una grieta política dentro del club.
Apenas días después de abandonar el cargo de vicepresidente segundo, el expresidente rojinegro ya aparece liderando un movimiento que pretende competir en la próxima asamblea ordinaria de junio, donde se renovarán cinco puestos de la actual dirigencia.
El mensaje interno parece claro: Pinto no salió para alejarse del club.
Salió para reorganizar fuerzas.
Detrás de la decisión existe una razón que, hasta ahora, no había sido explicada públicamente con tanto detalle. Según Aquiles Mata, uno de los hombres que integran la nueva papeleta, el exdirigente sintió que dentro de la estructura actual no tenía el espacio suficiente para impulsar su visión deportiva.
“Él sentía que no tenía el respaldo necesario para ejercer el liderazgo que esperaba cuando aceptó formar parte del grupo de Joseph Joseph”, afirmó Mata.
La declaración ayuda a entender por qué un dirigente que regresó hace apenas diez meses terminó alejándose tan rápido.
Pinto volvió a Alajuelense en julio del 2025, justo en un momento donde el club buscaba estabilidad y experiencia. Su figura tenía peso específico: fue el presidente de la última gran época dominante de la Liga en torneos nacionales.
Con él al mando, los rojinegros conquistaron cinco campeonatos entre 2010 y 2016.
En esta nueva etapa, el inicio también parecía prometedor. Alajuelense ganó la Recopa, levantó el Apertura 2025 y alcanzó el tricampeonato centroamericano bajo el mando de Óscar Ramírez.
Pero el panorama cambió violentamente en cuestión de meses.
El equipo quedó fuera de semifinales en el Clausura 2026, cayó temprano en Concacaf y también fue eliminado en el Torneo de Copa. El golpe deportivo provocó movimientos internos que todavía continúan.
La salida de Óscar Ramírez fue la primera gran sacudida.
La de Raúl Pinto, probablemente, la segunda.
Ahora el exdirigente impulsa una papeleta llamada “Un nuevo capítulo”, integrada además por Aquiles Mata, Henry Zamora y Carlos Aguirre, todos con pasado dentro de la estructura manuda.
La intención del grupo no es presentarse como oposición frontal.
Al menos así lo aseguran ellos mismos.
“No es quitar a la junta. Hay muchos asociados que sienten que hace falta una reestructuración en el tema deportivo”, explicó Mata.
El enfoque del movimiento apunta directamente hacia la toma de decisiones futbolísticas.
Dentro del grupo consideran que Alajuelense logró estabilidad económica y administrativa en los últimos años, pero creen que el club perdió peso competitivo en momentos determinantes.
“Hace falta liderazgo en la parte deportiva”, resumió Mata.
Y fue todavía más directo al explicar por qué Pinto sintió que debía dar un paso al costado.
“Un directivo solo no puede impulsar ideas contra nueve”, afirmó, recordando que la junta directiva está conformada por diez miembros.
La nueva papeleta pretende competir por puestos importantes en la próxima asamblea: vicepresidente primero, secretario, protesorero, vocal primero, vocal tercero y fiscal financiero.
Precisamente varios de esos cargos hoy forman parte del núcleo cercano a la actual administración.
Mientras tanto, la presidencia encabezada por Joseph Joseph no estará en juego todavía. Esa elección llegará hasta el 2027.
Dentro del grupo de Pinto existe una idea muy marcada: recuperar figuras con liderazgo fuerte alrededor del primer equipo y del camerino.
Por eso uno de los nombres que más resaltan es el de Carlos Aguirre, a quien consideran pieza importante durante la última gran etapa ganadora del club.
“Era un motivador permanente dentro de la institución”, comentó Mata.
La sensación que existe en este nuevo bloque es que Alajuelense necesita reaccionar antes de entrar nuevamente en un periodo largo sin títulos nacionales.
Porque, aunque la Liga ganó muchísimo hace apenas unos meses, el derrumbe del primer semestre del 2026 dejó heridas profundas.
Y ahora también empieza a mover la política interna rojinegra.