La pérdida de la licencia para competir en la Primera División cambió por completo el panorama de la Asociación Deportiva Municipal Liberia, pero no eliminó uno de sus activos más valiosos: los derechos de formación de varios futbolistas surgidos de su cantera.
Sebastián Padilla y Jared Ríos encabezan esa lista.
Ambos son dos de los jugadores con mayor proyección del equipo pampero y ya despiertan interés en el mercado nacional. Sin embargo, cualquier club que pretenda incorporarlos deberá tomar en cuenta que la negociación no termina con llegar a un acuerdo con los futbolistas.
Existe un detalle que puede marcar la diferencia.

No basta con la carta de libertad
Aunque los jugadores del primer equipo recibirán el finiquito y podrán negociar libremente con cualquier institución, eso no significa que sus fichajes sean completamente gratuitos.
En el caso de Sebastián Padilla, ElMundo.CR conoció que el club que logre contratarlo deberá cancelar los derechos de formación a Municipal Liberia, un monto que ronda entre los ₡12 millones y los ₡15,5 millones.
Padilla, oriundo de San Gerardo de Bagaces, tuvo un breve paso por Jicaral, pero desde 2022 aparece inscrito en el Pasaporte Único de la Federación Costarricense de Fútbol como jugador de la Asociación Deportiva Municipal Liberia.
El volante cumplió 21 años el pasado mes de marzo, por lo que la normativa mantiene vigente el derecho del club a cobrar esa compensación hasta el próximo 31 de diciembre.
Una situación similar ocurre con Jared Ríos, defensor de 21 años y otro de los futbolistas formados en las ligas menores liberianas, cuyo eventual traspaso también implicaría reconocer los derechos de formación establecidos por la reglamentación.
Un requisito indispensable
Eso sí, existe una condición que la nueva dirigencia considera fundamental.
Municipal Liberia debe permanecer inscrito dentro del fútbol federado costarricense. Ya sea en la Liga de Ascenso o, si las circunstancias lo obligan, en la Liga Nacional de Fútbol Aficionado (Linafa).
De lo contrario, perdería la posibilidad de cobrar esos derechos de formación.
Una fuente cercana a la institución confirmó a ElMundo.CR que ese es uno de los principales objetivos de la administración encabezada por Luis Felipe Eusse: mantener vivo al club dentro de la estructura federativa para preservar uno de los pocos activos económicos que conserva tras perder la licencia de Primera División.

Más que un tema deportivo
La estrategia va mucho más allá de intentar regresar a la máxima categoría.
Permanecer afiliado al fútbol federado permitiría que Municipal Liberia continúe percibiendo ingresos por los futbolistas que desarrolló en su cantera y que eventualmente sean contratados por otros equipos.
Dentro del club consideran que esa puede convertirse en una fuente importante de recursos durante el proceso de reestructuración institucional.
La decisión también responde a una experiencia reciente.
Hace poco más de un año, Guanacasteca y Santos de Guápiles desaparecieron por completo del fútbol federado mientras enfrentaban procesos relacionados con sus licencias, situación que les impidió conservar beneficios asociados a la formación de sus jugadores.
Liberia pretende evitar ese escenario.
Por eso, tras renunciar a apelar la resolución que le negó la licencia para competir en Primera División, la nueva administración trabaja para encontrar un espacio dentro de la Liga de Ascenso o, en su defecto, en Linafa, con la intención de mantenerse dentro del sistema federado y posteriormente iniciar un nuevo proceso de licenciamiento.
Un mercado que ya se mueve
La situación institucional del conjunto pampero abrió el mercado para buena parte de su plantel.
Erick “Cubo” Torres es vinculado con el recién ascendido Inter San Carlos, Shawn Johnson interesa en Saprissa, mientras que Cartaginés ha mostrado interés en Joaquín Huertas y Mauricio Villalobos.
Sin embargo, el caso de Sebastián Padilla y Jared Ríos tiene una particularidad que los diferencia del resto.
Quien quiera fichar a dos de las principales promesas de la cantera liberiana deberá sentarse a negociar, no solo con los futbolistas, sino también con Municipal Liberia, siempre y cuando el club logre mantenerse con vida dentro del fútbol federado costarricense.