San José, 02 sep (elmundo.cr) – La presidenta de la República, Laura Fernández, cuestionó las decisiones judiciales que permiten que personas señaladas como integrantes de estructuras criminales queden en libertad mientras enfrentan procesos judiciales.
Fernández destacó el trabajo realizado por los cuerpos policiales para detener a personas buscadas y aseguró que, en algunos casos, estas vuelven a quedar en libertad pese al riesgo que representan.
“¿Cómo va a ser posible que en ocho días, y ahí lo felicito a usted y a los equipos policiales, en ocho días ya hemos agarrado a buena parte de esos maleantes, pero de ahí no va a haber ni plata que alcance, ni seguridad que mejore, si no les dan prisión preventiva?”, cuestionó.
La mandataria puso como ejemplo el caso de uno de los sujetos que figuraba entre los más buscados y que, según afirmó, tras ser detenido volvió a quedar en libertad con una tobillera electrónica.
“¿Cómo puede ser que uno de los más buscados que ya agarramos en estos operativos ya ande suelto? Con tobillera”, manifestó.
Fernández criticó específicamente el uso de estos dispositivos en personas consideradas de alta peligrosidad.
“La tobillera ya está demostrada que no sirve para nada en casos así como estos de alto peligro. La tobillera deberían ponérsela a la persona que debe una pensión alimentaria, pero no a una persona de las más buscadas”, afirmó.
La presidenta también cuestionó que algunos jueces ordenen medidas distintas a la prisión preventiva basándose, entre otros aspectos, en que los imputados cuentan con un domicilio fijo y pueden presentarse periódicamente a firmar.
“En Cartago la gente perdió la paz y no se vale, no se vale que los jueces manden para la casa con el cuento de venir a firmar y que tiene domicilio fijo a este tipo de criminales”, expresó.
Fernández menciona caso de alias “Diablo”
Durante sus declaraciones, Fernández recordó el caso de un conocido sujeto identificado como alias “Diablo”, a quien responsabilizó de haber permanecido durante años en fuga después de haber recibido beneficios que le permitieron salir de prisión.
“El angelito que hacía 10 años lo habían mandado para la casa, lo habían sacado de la cárcel antes de tiempo con el cuentico de que llegara a firmar cada 15 días y eso nos costó 10 años en fuga y al menos 200 víctimas de sicariato en Costa Rica”, afirmó.
La presidenta sostuvo que la lucha contra el crimen organizado no puede depender únicamente de la capacidad policial para detener a personas sospechosas, sino también de las decisiones que se adopten posteriormente en el sistema judicial.
Sus declaraciones se producen en medio de los cuestionamientos del Gobierno sobre las medidas cautelares aplicadas a personas detenidas en operativos contra estructuras criminales y sobre la necesidad de fortalecer las herramientas para combatir la violencia y el sicariato en el país.