San José, 03 ago (elmundo.cr) – La presidenta de la República, Laura Fernández, arremetió este lunes contra los cuatro magistrados de la Sala Constitucional que respaldaron la resolución sobre el nombramiento de magistrados suplentes, al acusarlos de violentar la Constitución Política y poner en riesgo el equilibrio entre los poderes del Estado.
Durante una manifestación frente a la Corte Suprema de Justicia, la mandataria aseguró que el Gobierno continuará respaldando a la Asamblea Legislativa en este conflicto institucional.
“Compatriotas, cuantas veces sean necesarias, desde el Gobierno de la República vamos a acompañar a la Asamblea Legislativa”, afirmó.
Fernández sostuvo que la resolución emitida por la mayoría de la Sala IV representa una amenaza directa al sistema democrático costarricense.
“Lo que estamos viviendo es un grave ataque a la división de poderes por parte de cuatro magistrados que desconocen la Constitución Política de nuestro país”, manifestó.
La presidenta también acusó a los jueces constitucionales de actuar por encima del marco legal vigente.
“Cuatro magistrados abiertamente le pasaron por encima a las leyes de nuestra República”, señaló.
Asimismo, cuestionó la legitimidad de la decisión adoptada por los magistrados y afirmó que asumieron facultades que no les corresponden.
“Cuatro magistrados de la Sala Constitucional se creyeron dueños de la verdad, dueños de la ley; se creyeron jueces y parte”, expresó.
La mandataria defendió además el papel de los diputados que se opusieron al procedimiento y destacó que cuentan con el respaldo de la voluntad popular.
“Treinta y un diputados electos por el pueblo soberano no pueden permitir que sean pisoteadas las leyes de la República ni que se pase por encima del ordenamiento constitucional de la patria”, indicó.
En su mensaje, Fernández dirigió un llamado específico a la presidenta de la Asamblea Legislativa, Yara Jiménez, y a la bancada oficialista para mantener su posición frente a la resolución judicial.
“Este es el momento de la historia donde debemos hacer respetar nuestra Constitución”, afirmó.
La presidenta concluyó con una advertencia sobre las consecuencias que, a su juicio, tendría guardar silencio ante la actuación de los magistrados.
“El momento en que yo, como su presidenta, consienta que se haga esta afrenta por parte de cuatro magistrados, el momento en que guarde silencio ante esta barbaridad, habrá caído el orden democrático y habrá caído el respeto a nuestras instituciones”, aseguró.