San José, 24 ago (elmundo.cr) – El excandidato presidencial Juan Carlos Hidalgo fue electo este domingo como nuevo presidente del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) para el periodo 2026–2030, durante la Asamblea Nacional y General de la agrupación.
Hidalgo, quien lideró la papeleta rojiazul en las pasadas elecciones nacionales de febrero, asumirá el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) acompañado por Roxana Núñez como vicepresidenta, Alejandro Pacheco en la secretaría general, Doris Martínez como tesorera y Alex Bernardo Porras como vocal.
La elección se llevó a cabo en el Hotel Radisson, en San José, donde la militancia socialcristiana también tomó acuerdos estratégicos de cara al futuro electoral. Entre las decisiones más relevantes, la Asamblea autorizó a la nueva dirigencia a explorar coaliciones y fusiones con otras fuerzas políticas para los próximos procesos municipales y nacionales.
“En el PUSC tenemos claro el rumbo: fortalecer nuestra estructura, sumar más personas, llevar nuestras ideas a cada rincón del país y construir una oposición firme, responsable y con propuestas para Costa Rica”, manifestó la agrupación tras el nombramiento.
Gestos de reconciliación
Uno de los puntos destacados de la jornada fue la disculpa pública ofrecida por el partido al expresidente de la República, Miguel Ángel Rodríguez, por su expulsión de la agrupación en octubre de 2004.
Rodríguez, quien estuvo presente en la actividad, recibió la decisión y señaló que el partido mantenía una deuda histórica con él por lo ocurrido hace casi 22 años.
Contexto electoral
El nombramiento de Hidalgo ocurre meses después de que el PUSC enfrentara uno de los resultados electorales más complejos de su historia en los comicios de febrero de 2026.
Ante este panorama, la nueva dirigencia apuesta por una etapa de “energía, organización y determinación” para intentar recuperar el terreno perdido y posicionar nuevamente al socialcristianismo como una fuerza relevante en la política nacional.
Por su parte, Hidalgo ha enfatizado que, aunque el partido entra en una fase de transformación, el enfoque inmediato será la reorganización interna antes de evaluar escenarios electorales futuros.