El último baile de Jonathan McDonald tendrá un escenario que difícilmente podría representar mejor su carrera. El delantero se despedirá este domingo del fútbol profesional en el estadio Alejandro Morera Soto, la cancha donde celebró buena parte de sus goles y donde construyó una relación especial con la afición de Alajuelense.
Y el liguismo parece dispuesto a responder.
ElMundo.CR conoció que ya se han vendido cerca de 6.000 de las 6.400 entradas puestas a disposición para el encuentro entre Alajuelense y San Carlos, programado para este domingo a las 6:00 p. m.
Es decir, a cinco horas del partido, el Morera Soto está a las puertas del llenazo para presenciar el punto final de una carrera de más de dos décadas. Al menos, las entradas disponibles en boleterías son pocas, al menos 400. Eso sí, habría que ver si los socios, quienes ya tienen su espacio asignado, llegan al juego.
Su último entrenamiento ya quedó atrás
La despedida comenzó a sentirse desde la noche del sábado.
McDonald utilizó sus redes sociales para compartir un momento que hasta ahora nunca había experimentado: acababa de realizar el último entrenamiento de su vida como futbolista profesional.
“Hoy fue mi último entrenamiento como jugador de fútbol profesional. Es sumamente gratificante y triste sentir esto, pero fui muy feliz mientras duró”, escribió.
El delantero acompañó sus palabras con otra reflexión: “La ley de la vida no perdona a nadie. Todo tiene un inicio y un final”.
Y dejó marcada una fecha que asegura que nunca olvidará: 22 de agosto de 2026.
Un día después llegará otra todavía más significativa.
Este domingo 23 de agosto será la última vez que se vista como futbolista profesional para disputar un partido.
Se despedirá jugando
McDonald no llegará al Morera Soto únicamente para recibir un reconocimiento.
ElMundo.CR confirmó días atrás que tendrá minutos con San Carlos, por lo que podrá cerrar su carrera dentro de la cancha y frente al club con el que escribió los capítulos más importantes de su trayectoria.
Hay algo de círculo completo en la escena.
Actualmente defiende los colores de San Carlos, pero su último adversario será precisamente Alajuelense, el equipo de sus amores y con el que mantiene una identificación especial.
Y el escenario será el Morera Soto.
Ahí gritó goles, celebró títulos, vivió clásicos y desarrolló una relación con la gradería que sobrevivió incluso a sus posteriores pasos por otros clubes.
Los números explican parte de ese cariño
La despedida no es únicamente la de un futbolista querido por un sector de la afición rojinegra. Los números colocan a McDonald entre los grandes anotadores que ha producido el fútbol costarricense.
Según los registros del periodista y estadígrafo Carlos Retana, de Los numeritos hablan, McDonald debutó en Primera División durante la temporada 2003-2004 con Santa Bárbara.
En el fútbol nacional defendió también las camisetas de Herediano, Alajuelense y San Carlos.
Con la Liga fue campeón en los torneos de Verano e Invierno 2011, mientras que con Herediano conquistó el Apertura 2021.
Pero su relación con el gol dejó cifras todavía más contundentes.
McDonald es el tercer máximo goleador histórico de la Primera División costarricense con 185 anotaciones, únicamente por detrás de Víctor Núñez (246) y Errol Daniels (196).
Además, ocupa el segundo lugar entre los máximos goleadores históricos de Alajuelense, con 134 tantos.
Y hay otra estadística que retrata perfectamente su vínculo con los rojinegros: marcó 17 goles en clásicos vistiendo únicamente la camiseta de la Liga.
El Morera prepara el último aplauso
Más de veinte años después de aquel debut en Primera División, llegó una fecha que McDonald sabía inevitable.
El sábado realizó su último entrenamiento.
Este domingo jugará su último partido.
Y lo hará ante Alajuelense, en el Morera Soto y con las graderías camino a llenarse.
De las 6.400 entradas disponibles, unas 6.000 ya fueron colocadas, según conoció este medio.
Quizás por eso aquella frase que publicó McDonald horas antes de su despedida adquiere todavía mayor significado: “Fui muy feliz mientras duró”.
Este domingo tendrá la posibilidad de cerrar esa historia jugando.
Y cuando llegue el momento de abandonar la cancha por última vez, el estadio donde Jonathan McDonald fue tan feliz estará prácticamente lleno para despedirlo.