
A los venezolanos durante años gobernados en forma alterna por dos partidos que no aportaron nada al país, no les quedó otra que elegir presidente al exgolpista Chaves; que al inicio de su mandato trató de acabar con la pobreza, una tarea promisoria; que de seguirla lo habría catapultado a ser considerado y alabado como el único líder latinoamericano capaz de haber terminado con la pobreza completa de su país.
Si los recursos del petróleo los hubieran destinados exclusivamente a los pobres, desafortunadamente; al hombre se les subieron los humos a la cabeza, presumiendo primero de emular al Libertador Simón Bolívar y luego de congraciarse a unos cuantos izquierdistas y les regaló cantidades enormes del oro negro de su tierra; heredó como si fuera poco, el gobierno a Nicolás Maduro; un incapaz, además de aferrarse ilegítimamente al poder de la nación, está matando de hambre a todo el pueblo que creyó en el “Chavismo”.
Evo Morales inició bien su gobierno alfabetizando a los bolivianos, como una prioridad más que necesaria, luego privatizó unas empresas con demasiada prisa, sin esperar la capacitación de su gente con el fin de que pudieran administrarlas con eficacia, desde luego fue “asesorado” por unos “camaradas” que lo hicieron fallar y; actualmente está a punto de perder su sempiterno mandato.
De la pareja de asesinos que “gobierna” Nicaragua, cabe solo esperar que de una u otra forma; desaparezcan de circulación, de seguro; con el dinero robado al pueblo.
El peor sistema electoral del mundo pertenece y se aplica en los Estados Unidos de América, donde una simple mayoría votante ciudadana no existe, para muestra un botón, la elección de Donald Trump, que para que termine con sus “barbaridades”, existe una única posibilidad, destituirlo “democráticamente”.
En Costa Rica, es casi seguro que hay personas algo trasnochadas que todavía no se ha enterado de la debacle del comunismo y por ende apoyan al ¿presidente de Venezuela?
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