En la tarde del 15 de julio de 2016 se llevó a cabo un traicionero intento de golpe de Estado con el objetivo de derrocar al gobierno democráticamente elegido de Türkiye y el pueblo turco libró una lucha determinada para mantener el orden democrático del país contra este ataque terrorista y ganó la batalla a costa de sus vidas.
Han pasado diez años desde el intento de golpe de Estado del 15 de julio perpetrado por la organización terrorista FETÖ. Este atroz y mortífero ataque terrorista aún está presente en la memoria del pueblo turco. Este año, conmemoramos el décimo aniversario del Día de la Democracia y la Unidad Nacional del 15 de julio con el lema “Nuestra voluntad, nuestra victoria”.
En aquella noche sangrienta, los miembros de FETÖ, infiltrados en el ejército turco, no dudaron en usar fuerza militar letal contra civiles inocentes, matando a 252 personas e hiriendo a miles. Intentaron asesinar al presidente de la República de Türkiye. Atacaron el vehículo del primer ministro y bombardearon desde el aire la Gran Asamblea Nacional Turca.
El Complejo Presidencial, los edificios de la Organización Nacional de Inteligencia y los departamentos de la Policía Nacional Turca fueron atacados. La Unidad de Operaciones Especiales de la Policía, el principal cuerpo operativo antiterrorista de Turquía en Ankara, fue bombardeada por aviones de combate, matando a policías y hiriendo a cientos en el acto.
Esa noche, a instancias del presidente Recep Tayyip Erdoğan, el pueblo turco salió a las plazas para defender su democracia. Millones de ciudadanos turcos lucharon contra la organización terrorista golpista durante toda la noche. Las Fuerzas Armadas Turcas, la Policía Nacional Turca y nuestra nación, firme en su democracia, reprimieron el traicionero intento de golpe de Estado en la mañana del 16 de julio y detuvieron a sus conspiradores.
Durante la noche del 15 de julio de 2016, el pueblo turco de todos los sectores sociales se unió para proteger su orden democrático. Por ello, el 15 de julio, que simboliza la victoria de la democracia, fue declarado Día de la Democracia y la Unidad Nacional en Türkiye.
Por otra parte, el intento de golpe de Estado del 15 de julio de 2016 no puede considerarse un golpe de estado común. Se trató de una organización criminal que intentaba apoderarse del Estado y de todas sus estructuras.
Todas las pruebas reunidas y las confesiones de los culpables durante los procesos judiciales han demostrado que Fetullah Gülen, líder de la organización terrorista FETÖ, es el cerebro detrás de lo que ocurrió en Türkiye el 15 de julio de 2016. A pesar de que murió el año pasado sin rendir cuentas ante la justicia, la determinación de Türkiye de luchar contra esta organización terrorista continúa inquebrantable.
Los crímenes cometidos la noche del 15 de julio constituyen solo la punta del iceberg. FETÖ, una organización terrorista de tipo secta, es particularmente siniestra y más peligrosa con su red global de escuelas, grupos de presión y sofisticadas operaciones de influencia. Su red amenaza directamente la integridad de las instituciones públicas en los países donde mantiene una extensa infraestructura.
Cuando FETÖ comenzó a realizar sus actividades bajo la apariencia de un esfuerzo educativo de beneficencia, se presentó como un “movimiento benigno” y lanzó una campaña para establecer escuelas en Türkiye y en el extranjero.
La organización se convirtió gradualmente en una estructura operativa secreta cuyo objetivo era transformar la sociedad tomando el control del Estado turco desde dentro.
Durante ese tiempo, los miembros de FETÖ lograron ocupar puestos gubernamentales críticos, mantuvieron su adoctrinamiento actualizado y transmitieron las instrucciones de FETÖ.
Cuando la organización empezó a interferir en transacciones comerciales y licitaciones gubernamentales, se volvió más próspera. El lavado de enormes sumas de dinero, la organización de transferencias ilegales de efectivo y otros delitos financieros se convirtieron en algo habitual.
FETÖ ha mostrado presencia en todo el mundo, con miles de escuelas, empresas, ONG y medios de comunicación. Su modus operandi es el mismo en todo el mundo. Con el objetivo de infiltrarse y ampliar su influencia económica y política global, constituyen una amenaza directa para la seguridad de cualquier país. En cuanto a su alcance, FETÖ no tiene precedentes.
En este sentido, nuestro principal objetivo es demostrar que FETÖ también representa una amenaza para la seguridad de todos los países donde opera, ya que abusa de los mecanismos de asilo mediante solicitudes distorsionadas basadas en acusaciones falsas, lo que supone una carga política, financiera y social irrazonable para los países.
Por lo tanto, seguimos advirtiendo nuestros amigos contra esta estructura. Además, hemos tomado medidas administrativas e iniciado procedimientos legales contra las actividades monetarias y financieras transnacionales ilegales de la organización terrorista FETÖ.
La lucha contra FETÖ es una cuestión de seguridad nacional para la República de Türkiye. Esta organización terrorista será derrotada con el tiempo y sus miembros se convertirán en una carga allí donde aún mantenga su presencia.
En resumen, bajo el firme liderazgo del presidente Erdoğan, la nación turca luchó por el futuro democrático del país, ganó la batalla y ha mantenido su firmeza en la lucha contra esta organización terrorista dentro y fuera del país. Aprovechando esta oportunidad, también quisiera destacar el agradecimiento de la nación turca a nuestros mártires y veteranos que abrieron camino a un futuro brillante en el “Siglo de Türkiye”.