Edicto

Últimas noticias

Sobregiro planetario y la peligrosa trayectoria de Costa Rica

Todos los años la organización Global Footprint Network (Global Footprint Network) analiza la evolución mundial de dos parámetros: la biocapacidad (o capacidad de regeneración biológica) y la huella ecológica (nuestra demanda de recursos). Además, ofrece un menú de herramientas para ayudar a la economía humana a operar dentro de los límites ecológicos de la Tierra. Este año anunciaron que el día de la sobrecapacidad planetaria cayó el 30 de julio, esa fecha es cuando la demanda de la humanidad, por servicios de la naturaleza, supera lo que los ecosistemas de la Tierra pueden producir. De acuerdo con los expertos, la humanidad está gastando un 73% más rápido los recursos con respecto a su capacidad de regeneración. Esta elevada demanda equivale a que nuestro planeta sea insuficiente para mantener a los más de 8000 millones de personas y que se requieran 1,73 Tierras para hacerlo. En términos económicos sería como que el 30 de julio de 2026 se agotó el saldo disponible en nuestra cuenta bancaria y que entonces el resto del año tengamos que vivir exclusivamente de compras a crédito.

En el caso de Costa Rica, se continúa proyectando una imagen internacional de liderazgo ambiental, pero los indicadores de huella ecológica muestran una tendencia que pone en duda la sostenibilidad real del modelo de desarrollo (¡si es que existe alguno ¡). Si analizamos las tendencias en la capacidad de regeneración biológica de la última década, el último cuatrimestre lo vivimos a costa de un forzamiento en la capacidad ecológica. Cada año, los habitantes de este país demandamos más recursos de lo que nuestros ecosistemas regeneran o producen. Para dimensionar esta peligrosa trayectoria, veamos algunos números. En 2022 y 2023 el sobregiro ocurrió el 25 de agosto, en 2025 perdimos más de un mes de crédito ecológico, porque pasamos al 21 de julio. Este 2026 el sobregiro será el próximo 04 de agosto, a partir de esta fecha nuestra huella ecológica superará la capacidad de la naturaleza para regenerarlos.

Ante este escenario, cabe preguntarse, ¿Cuáles son las razones del por que Costa Rica pierde casi cuatro meses en su capacidad de regeneración biológica? Quizás entre las razones inmediatas y visibles está la tendencia creciente en el consumo de combustibles fósiles, como vector energético y como elemento central del desarrollo económico del país. El país sigue como emisor neto de gases de efecto invernadero, en el 2024 se alcanzó un récord en el uso de energía secundaria con 170.297 Terajulios. Además, del último reporte de Armonía con la Naturaleza, del Informe del Estado de La Nación 2025, emergen datos relevantes para este análisis. De entrada, el informe es contundente en indicar que:

  • Se ha venido registrando un debilitamiento de la apuesta ambiental histórica del país, y el surgimiento de enfoques regresivos sobre la gestión, cuido y uso de los recursos naturales. En la raíz de este cambio, se observan crecientes tensiones entre protección, actividad económica y desarrollo humano, que están llevando al país hacia una variación en la prioridad y los objetivos en materia ambiental: se pasó de ampliar la cobertura forestal y el área bajo resguardo, a erosionar las herramientas para la conservación”.
  • Existe un ciclo de retroceso ambiental, en el que la interacción entre decisiones de política publica, (des) incentivos generados para el uso sostenible de los recursos y las consecuencias reales que ello tiene, deteriora la capacidad del Estado y de la sociedad para proteger el ambiente y para hacer un adecuado manejo de sus bienes naturales.
  • Se registran cambios regulatorios en áreas estratégicas que comprometen el ambiente y la salud humana, como la modificación de los parámetros de calidad del agua, reformas en el registro de plaguicidas, se disminuyo los recursos para la atención de un territorio protegido que ahora es más amplio. El presupuesto del SINAC se redujo un 40% en el último lustro.

Pero ¿Cómo podemos frenar esta peligrosa trayectoria? Debemos aprender a utilizar los recursos naturales según su capacidad de reposición. Es urgente descarbonizar la matriz energética, avanzar con la transición energética y mejorar el manejo de desechos. Necesitamos reducir el deterioro ambiental de hábitats esenciales como los arrecifes de coral, manglares y bosques primarios. Debemos aplicar medidas socioeconómicas, legales, políticas, educacionales, de investigación y de generación de tecnologías limpias que contribuyen a evitar un mayor detrimento ecológico. Es imperioso que el uso del territorio se ajuste a la biocapacidad natural, para ello es necesario revisar el uso potencial de la tierra y aplicar medidas de ordenamiento territorial, así como acciones para la gobernanza marino-costera, la bioeconomía y economía azul.

Finalmente, la historia juzgará a nuestra generación no por los discursos que pronunciamos sobre sostenibilidad, sino por la capacidad que tuvimos para mantenernos dentro de los límites ecológicos del planeta. Costa Rica todavía puede demostrar que es posible conciliar prosperidad, competitividad y conservación; sin embargo, el tiempo para actuar se está agotando. Cada año que adelantamos nuestro sobregiro ecológico significa consumir hoy el bienestar que pertenecería a las generaciones futuras. La verdadera pregunta ya no es cuándo ocurrirá el próximo Día del Sobregiro, sino si tendremos la voluntad política y social para impedir que la deuda ecológica se convierta en un activo irreversible.

Últimas noticias

Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, foto en PDF de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@nuevo.elmundo.cr, o elmundocr@gmail.com.

Últimas noticias

Te puede interesar...