Cumplir 79 años como Colegio de Contadores Públicos de Costa Rica es una oportunidad para mirar atrás y reconocer el camino recorrido, pero, sobre todo, para preguntarnos hacia dónde debemos avanzar como profesión y como gremio.
La Contaduría Pública ha cambiado profundamente desde que nuestro Colegio fue creado. Hoy enfrentamos una realidad mucho más dinámica, en la que la tecnología, la inteligencia artificial, las nuevas exigencias regulatorias y la transformación de las organizaciones nos obligan a evolucionar con mayor rapidez.
Como presidente del Colegio de Contadores Públicos, considero que nuestro primer gran reto es continuar elevando la calidad de la profesión. Esto pasa por fortalecer la formación, la actualización y las competencias de quienes ejercen la Contaduría Pública, pero también por reforzar uno de los pilares que nos distingue: la ética.
La fe pública que ejercemos implica una enorme responsabilidad. Las actuaciones de unos pocos profesionales pueden afectar la confianza que las instituciones, las empresas y la sociedad depositan en todo un gremio. Por eso debemos ser firmes en la defensa de la ética y, al mismo tiempo, hacer más eficientes nuestros procesos de fiscalización.
Contamos con información y herramientas que nos permiten avanzar hacia procesos más ágiles, oportunos y basados en datos. Queremos aprovechar esa información para identificar situaciones que requieran atención y fortalecer los procesos de investigación y sanción cuando corresponda. Necesitamos procedimientos más directos y eficientes que permitan proteger la confianza en la profesión.
Pero el reto no está únicamente en fiscalizar. También debemos trabajar desde las bases. Las universidades y los colegios técnicos son fundamentales para construir una profesión sólida. Estamos analizando la información disponible para identificar brechas y hacer frente a esos desafíos. Nuestro objetivo no es solamente contar con más profesionales, sino con profesionales mejor preparados.
En esa misma línea, impulsamos procesos de incubación profesional para quienes se gradúan de las universidades y aspiran a incorporarse como contadores públicos autorizados. Queremos acompañarlos mediante formación, actualización, transparencia y orientación, para que el camino hacia el ejercicio profesional sea más sólido y responsable.
Otro gran desafío es la transformación tecnológica. La inteligencia artificial ya está modificando la manera en que trabajamos y no podemos enfrentar este cambio con temor. Debemos aprender a convivir con estas herramientas, entenderlas y utilizarlas responsablemente.
El contador público que no se adapte a la inteligencia artificial y a los cambios tecnológicos corre el riesgo de quedarse atrás. Por eso, desde marzo hemos fortalecido la capacitación en inteligencia artificial aplicada a áreas financieras, tributarias y de auditoría, así como al quehacer cotidiano del contador público. La actualización profesional debe ser permanente.
También tenemos un reto como gremio: recuperar y fortalecer nuestro papel como referente nacional. Costa Rica necesita una voz técnica y confiable.
Debemos, además, prepararnos para los cambios normativos que vienen. Antes de finalizar este año, el Colegio prevé adoptar las normas internacionales aplicables a entidades sin fines de lucro. En su momento, fuimos el primer Colegio en América Latina en adoptar las Normas Internacionales de Información Financiera, y queremos mantener ese liderazgo.
Estos 79 años nos recuerdan que una institución gremial también debe saber transformarse. No podemos enfrentar los desafíos actuales con las mismas herramientas del pasado.
Tenemos que fortalecer la calidad profesional, elevar los estándares éticos, hacer más eficientes nuestros procesos de fiscalización, acompañar a las nuevas generaciones, preparar al gremio para la inteligencia artificial y recuperar nuestro papel como referente nacional.
Ese es el compromiso que asumimos en este aniversario: que los próximos años no sean solamente una continuación de nuestra historia, sino una nueva etapa para la Contaduría Pública costarricense.
Celebrar 79 años significa reconocer lo construido, pero también asumir la responsabilidad de construir lo que sigue: una profesión más preparada, más ética, más tecnológica y más comprometida con Costa Rica.