Hay una combinación de costos, trámites, riesgo, impuestos, cargas sociales, dificultad de financiamiento y un mercado pequeño que hace que muchas personas concluyan que formalizarse puede ser demasiado caro para el tamaño de su negocio.
¿A qué le teme el emprendedor costarricense?
Son varias las razones:
1. El costo de formalizarse.
Para un negocio pequeño, las cargas sociales, impuestos, permisos y contabilidad pueden representar una proporción muy grande de sus ingresos.
2. Demasiados trámites y regulaciones.
La OCDE señala que Costa Rica tiene una regulación empresarial compleja y que los costos administrativos dificultan la creación de empresas formales.
3. Miedo a contratar trabajadores.
El empresario pequeño piensa: “Si contrato a una persona, ¿podré mantener el salario y todas las cargas todos los meses?”. Al contratar personal formalmente, el emprendedor debe asumir las cargas sociales patronales que son iguales a las de las grandes empresas
4. Dificultad para conseguir financiamiento.
Un emprendedor sin historial, garantías o estados financieros puede tener enormes dificultades para obtener crédito. Pese a que existe la Banca de Desarrollo los emprendedores muchas veces no son sujetos de crédito
5. Mercado interno pequeño y costos elevados.
Alquileres, electricidad, transporte, materias primas y otros costos reducen el margen de una pequeña empresa.
6. Competencia informal.
El empresario formal compite contra alguien que puede vender más barato porque no soporta las mismas cargas.
7. Inseguridad
Ya es un problema económico, no solamente policial. En 2025, siete de cada diez empresarios encuestados por la Cámara de Industrias calificaron al país como inseguro o muy inseguro. Por lo que tienen temor a ser asaltados
8. Miedo a fracasar y quedar endeudado.
Para muchas familias, emprender significa arriesgar los ahorros, la casa o el patrimonio familiar.
9. Participar en licitaciones del Estado (SICOP).
Se van a la informalidad
Aquí está el problema. El costarricense sí quiere emprender, pero muchas veces no quiere asumir el costo de convertirse en una empresa formal.
El INEC encontró que la principal motivación para iniciar un emprendimiento es identificar una oportunidad de mercado (22,1 %); también aparecen organizar la propia empresa y complementar los ingresos familiares.
¿Costa Rica no tiene emprendedores? Si los tiene. Lo que pasa es que Costa Rica tiene muchos emprendedores, pero demasiados no logran dar el salto de emprendimiento de subsistencia a empresa formal. El resultado es preocupante: la OCDE estima que aproximadamente 40 % del empleo costarricense es informal y recomienda reducir los costos no salariales, simplificar impuestos y disminuir las barreras administrativas.
¿Qué han hecho los últimos 5 gobiernos?
Si hablamos de los cinco gobiernos más recientes, tenemos: Laura Chinchilla 2010-2014. Hubo esfuerzos, pero no se produjo una transformación profunda del ambiente para emprender. Luis Guillermo Solís — 2014-2018. Se avanzó en simplificación, pero el Estado siguió siendo demasiado complejo para el pequeño empresario. Carlos Alvarado — 2018-2022. Probablemente fue uno de los gobiernos que más avanzó técnicamente en simplificación, pero no consiguió solucionar el problema estructural. Rodrigo Chaves — 2022-2026. Mejoró la discusión sobre desregulación, pero el problema es mucho más profundo que quitar trámites. La informalidad continuó siendo enorme y No se resolvió completamente el acceso al crédito. Laura Fernández — 2026-2030. Todavía es demasiado pronto para juzgar resultados, Pero heredo problemas que vienen de atrás y del último gobierno como: Cerca de 40 % de informalidad laboral, casi medio millón de microempresas de los hogares, enormes niveles de informalidad empresarial, cargas sociales elevadas, regulaciones complejas, regulaciones complejas, dificultades de financiamiento y un ambiente de inseguridad que afecta a las empresas
La macroeconomía costarricense tiene un desempeño positivo, impulsado por las zonas francas y manufactura y servicios de alto valor agregado. El problema es que ese éxito no se ha distribuido suficientemente entre las micro economía y pequeñas empresas nacionales.
Zona Franca → inversión extranjera → exportación → empresas sofisticadas
pulpería → trabajador independiente → microempresa → informalidad → dificultad para crecer. Aquí es donde está el problema central. Costa Rica construyó una economía muy buena para atraer empresas grandes, pero mucho más difícil para hacer crecer una empresa pequeña. Y abandono el sector agropecuario principalmente en las zonas rurales. Ese es el gran agujero negro de la política económica costarricense.
El gran error: tratar al pequeño empresario como si fuera una empresa grande
No se puede aplicar el mismo modelo a:
- una multinacional con 000 empleados;
- una empresa nacional con 100 empleados;
- una finca familiar;
- una pulpería;
- un productor de leche;
- una persona que vende comida desde su
Costa Rica debería discutir
Esperando que Laura apunte a resolver
- Crear una verdadera ventanilla única
- Reducir radicalmente los trámites para
- Hacer las cargas sociales proporcionales al ingreso real del pequeño
- Crear un régimen tributario verdaderamente simple para
- Dar incentivos para contratar al primer
- Facilitar crédito basado en flujo de caja y no únicamente en garantías.
- Crear un mecanismo de transición de informal a formal sin castigo
- Eliminar regulaciones duplicadas entre
- Dar prioridad a productores agrícolas, ganaderos y pequeños
- Medir a cada gobierno por cuántas empresas pequeñas logró convertir en empresas formales y sostenibles.
Si Costa Rica quiere generar empleo, aumentar la recaudación y fortalecer la economía nacional, debe dejar de ver al pequeño emprendedor solamente como un contribuyente y empezar a verlo como un futuro empleador, productor y generador de riqueza. La propia OCDE recomienda precisamente reducir los costos del empleo formal, disminuir barreras administrativas, simplificar impuestos y facilitar la creación de empresas.
La pregunta ya no debería ser: “¿Cómo cobramos más al pequeño empresario?” La pregunta debería ser: “¿Cómo hacemos para que el pequeño empresario pueda crecer?” ¿La otra pregunta sería como hacemos para que Laura entienda esto?