Manejo de aguas residuales: La ofensiva por venir

» Por Thomas Rojas Sonderegger - Estudiante de maestría de Ingeniería Civil en la TUM

Costa Rica es conocida a nivel mundial como una de las naciones más verdes y sostenibles. Nuestras características geográficas y topográficas nos han permitido vivir en un paraíso natural. La disponibilidad de agua ha protagonizado un papel fundamental en el desarrollo de nuestra flora y fauna, y aunque la escasez de este recurso no parezca ser un problema para nosotros, nos enfrentamos a grandes desafíos en su gestión y tratamiento.

Como costarricenses podemos sentirnos orgullosos de ser de las naciones con más agua potable a nivel mundial. Según un estudio de las Naciones Unidas, el 98% de nuestra población tiene acceso a agua limpia y potable. No obstante, esta estadística solo muestra el agua que se extrae de acuíferos, se trata y luego se envía a las casas para ser consumida.

El mayor obstáculo al que nos enfrentamos ahora no es el agua que se trata para consumir, sino el tratamiento de agua residual.

Actualmente, en Costa Rica tenemos solamente 5 plantas de tratamiento de aguas residuales. De acuerdo con un estudio de la UCR en el 2018, el 70% de estas aguas no se tratan correctamente antes de ser descargadas. Por esta razón, podemos ver como la mayoría de los ríos en la GAM están contaminados y son inhabitables.

Si nos comparamos a Europa, estamos muy atrás con el tratamiento de aguas residuales. Por ejemplo, en Alemania, es muy común ir a los lagos y ríos en áreas urbanas para pasar la tarde o para una visita el fin de semana. Ahí, el 97 % de la población está conectada a la red de alcantarillado público, la cual recibe el agua usada de casas e industria y la transporta a plantas de tratamiento residual para ser limpiada y luego depositada en ríos o aguas subterráneas.

Esto suena poco realista en nuestro país. ¿Cuándo hemos escuchado a alguien invitándonos a bañarnos en el Río Virilla? Algo así nos sonaría a una locura.

El Río Virilla, junto a la mayoría de los ríos de la capital, es inhóspito para el ser humano y cualquier organismo. La mayoría de las aguas residuales de nuestros hogares se vierten en estos ríos sin tratamiento previo.

Al ponerlo en un contexto global, el 80% de las aguas residuales a nivel mundial son descargadas al medio ambiente sin tratamiento previo adecuado, lo cual presenta una tremenda carga ambiental para los ecosistemas y la vida silvestre.

Esto no solo produce malos olores y un color sucio. Los altos valores de nitrógeno en forma de amoniaco, fosfato, bacterias y sólidos suspendidos hacen que estos ríos sean inhabitables para la fauna.

Además, un estudio de la Oficina Nacional de Investigación Económica de EE. UU. evidenció en el 2013 la correlación entre la contaminación del agua con la salud de los infantes. Este concluyó que, cuando las madres están expuestas a sistemas de tratamiento de agua con violaciones al estándar de contaminación (MCL), hay un aumento en la malnutrición del niño al nacer y en la prematuridad.

Estamos en un punto crucial para hacer nuestra ofensiva en el manejo de aguas residuales; si no actuamos de inmediato, será demasiado tarde para recuperar nuestros ríos y restaurar nuestros ecosistemas.

Si logramos implementar esta ofensiva de manejo responsable de agua, veremos: cambios inmediatos en el color y olor de nuestros ríos y lagos urbanos, más flora y fauna se esparcirá a lo largo de nuestros valles y tendremos miles de destinos limpios para ir a bañarnos y disfrutar de una tarde soleada.

Como hemos escuchado toda nuestra vida: “el agua es vida”. Depende de nosotros cuidar y tratar este recurso de forma responsable, para así conducir a Costa Rica hacia un futuro sostenible. Aún estamos a tiempo de salvar nuestros ecosistemas y renaturalizar nuestros ríos.

 

Bibliografía

Organizacion de las Naciones Unidas. (2021). Costa Rica, en busca del acceso universal al agua potable . Naciones Unidas.

Universidad de Costa Rica. (2018). 70% of the wastewater generated by Costa Ricans lacks treatment. UCR.

Deutsches Statisches Bundesamt. (2018). 97 % der Bevölkerung an die öffent­liche Kanali­sation angeschlossen. Wiesbaden: DESTATIS.

Natinal Bureau of Economic Research. (2013). Something in the water: Contaminated drinking water and infant health. Massachusetts: Natinal Bureau of Economic Research.

 

Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, foto en PDF de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@elmundo.cr, o elmundocr@gmail.com.

 

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