Dos historias

  • Yo: Ojos medios entre abiertos, ¿ya será la hora para despertarme?
  • Ella: ¡Buenos días Ernesto!
  • Yo: ¡Hola!
  • Yo: ¡Debo levantarme temprano, tengo muchas cosas que hacer!
  • Yo: Selecciono dos rebanadas de pan y a la tostadora.
  • Ella: Para el desayuno te tengo listo lo que tienes dentro del refrigerador el cual puedes apreciar en su pantalla y las calorías a consumir de cada alimento.
  • Yo: Del refrigerador extraigo la mantequilla…
  • Ella: Una vez que termines pon los platos y vasos sucios, en el lavaplatos, por favor, no te preocupes yo lo programo.
  • Yo: Abro la llave de la ducha.
  • Ella: Ya la temperatura del agua de la ducha está programada acorde a la temperatura del día y te resulte agradable
  • Yo: A caramba debo darle una pasadita (limpieza) al cuarto antes de irme.
  • Ella: Ya he programado el lavado y aspirado del cuarto, una vez que, – con el robot, – salgas al trabajo.
  • Yo: selecciono la ropa que debo ponerme.
  • Ella: Te sugiero que como está el tiempo te pongas…
  • Yo: ¡Listo al trabajo!, ¿Qué me falta…?; ¿Llaves del auto?, ¿celular?
  • Ella: Recuerda que llaves se colocan en el platito de la entrada a la casa; que el celular…lo has dejado en la mesita de noche…
  • Ella: pero si deseas te puedo iniciar el encendido del auto…
  • Yo: ¿Dónde abre metido la cartera?
  • Ella: ¿No tienes las tarjetas de crédito y débito en el celular?, ¡Acuérdate!
  • Yo: ¿Qué luz dejo encendida si llego tarde?
  • Ella: ¡Ya he calendarizado el encendido de las luces en función del tiempo!
  • Yo: ¿Y en el caso de los niños que debo recogerlos, saliendo del trabajo?
  • Ella: Le notifico, a la profesora que pasarás por ellos terminadas las clases
  • Ella: Espérate déjame revisar si al vestirte lo has hecho adecuadamente. Colócate, donde te de la luz, tómate una foto de cuerpo entero y ya te doy mi punto de vista.
  • Yo: Clic, que ya te he enviado la foto.
  • Ella: Déjame ver, mmmmm… ok, me parece bien. ¡Suerte!
  • Yo: Entonces nos vemos más tarde.

Un alto voltaje, se oyen pitidos de las máquinas estabilizadoras en la casa; segundos después el silencio es total.

  • Yo: ¿Y ahora?
  • Ella: Mensaje de emergencia programado: «Lo siento no puedo responderte». ¡Resuelve como pueda!

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