Cambio climático, el Niño y la pesca

Cinzia Osele Bismarck / Coral Reef Image Bank Un buzo en el mar rojo.

El calentamiento global está en marcha y el fenómeno del Niño viene a agravar la situación. En nuestro país las lluvias torrenciales del viernes pasado que inundaron comunidades en Santa Cruz de Guanacaste se van a seguir presentando en otras partes del país. Y es no solo en Costa Rica ya vemos en las noticias que los fenómenos meteorológicos extremos que se ven agravados por el cambio climático, desde las prolongadas sequías del África subsahariana hasta las devastadoras tormentas tropicales que arrasan todo el sureste asiático, el Caribe y el Pacífico. Temperaturas abrasadoras han causado mortíferas olas de calor en Europa e incendios forestales en Corea del Sur, Argelia, Hawái, Canadá y Croacia. Ha habido graves inundaciones en Pakistán y una prolongada e intensa sequía en Madagascar ha dejado a un millón de personas con un acceso muy limitado a una alimentación adecuada. En Costa Rica el gobierno sigue sin preocuparse de las consecuencias del poco apoyo al sector agropecuario y por ser un país que no producimos todo lo que nos comemos en caso de una hambruna tendríamos serios problemas. Pero aboquémonos a la situación de los pescadores costarricenses, las noticias nos dicen que ya tienen problemas y vendrán más.

Las subidas repentinas de temperatura y la acidificación pueden provocar la desaparición de especies y hábitats marinos. Las desviaciones de las corrientes oceánicas y el calentamiento de sus aguas están alterando la distribución de las poblaciones de peces y la estructura de los ecosistemas. Uno de los indicadores principales es el aumento de la temperatura del océano. Este se está calentando y se está volviendo más ácido. El calentamiento y la acidificación están afectando a todas las especies que viven en el mar, las cuales se están moviendo hacia los polos siguiendo la temperatura a la que están acostumbradas. Este movimiento de las especies buscando aguas más frías hace que los pescadores artesanales disminuyan sus capturas y tengan mayor riesgo de naufragar al adentrarse más en el océano y los que pueden hacerlo con embarcaciones más grandes incurren en mayores costos. El cambio climático reducirá la disponibilidad de alimentos tanto en el mar como en la tierra, porque la abundancia de peces disminuirá y, entonces, habrá menos capturas y según las proyecciones de expertos los pescadores artesanales van a ser los mayores perdedores no solo por la baja en las capturas sino también en el ingreso. Los consumidores de pescado también se perjudicarán por el aumento de los precios al haber una menor oferta. Pero el daño no solo será por la falta de peces e ingresos. El excesivo calentamiento del agua provoca que los corales expulsen a las algas de color que les proporcionan alimento. Si las temperaturas cálidas persisten, los corales mueren y los arrecifes se desintegran. Algunos estudios científicos apuntan a que esta epidemia afecta a todas las especies de corales y por ende a los peces que en ellos viven. El carbono que queda inmovilizado en los esqueletos de los corales puede durar miles de años atrapado y en consecuencia los corales sean sumideros de carbono en grandes escalas de tiempo. ¿Qué pasaría si desaparecieran los corales?

Sin arrecifes, miles de millones de especies marinas estarían en peligro, millones de personas perderían su fuente de alimento más importante y muchas economías sufrirían un gran golpe. Cuando los arrecifes de coral están sanos benefician a las comunidades de muchas maneras. Las personas de todo el mundo dependen de los ecosistemas de los arrecifes de coral, porque estos proveen alimentos, protección costera e ingresos del turismo y la pesca. Los pescadores artesanales son los más perjudicados y debemos prestarle atención ya que son muchas familias de las zonas costeras que dependen de la pesca. Nuestro país también tiene en abandono al sector pesquero. Con costas en el pacífico y en el Caribe estamos rezagados en la producción de alimentos con la acuicultura y no digamos que con los países asiáticos sino con el Salvador que con una sola costa está, más adelantado que nosotros. Pongamos a trabajar a Incopesca, el MAG y Minae.

Los gobiernos del mundo están enfocados en la mitigación para reducir los efectos del calentamiento en los océanos. Ellos dirigen políticas orientadas a alcanzar las metas de reducción de emisiones. Europa y los Estados Unidos investigan mucho pese a que los mayores efectos se verán en las costas tropicales y nosotros estamos en el trópico. El Gobierno debe actuar para apoyar la investigación y al sector privado para que juegue un rol importante para transformar la economía basada en energías renovables y no en combustibles fósiles. Por su parte, la ciudadanía en vez de apoyar publicaciones en TikTok muchas veces populistas, deben presionar para que el gobierno impulse políticas de transformación y modifique la Banca de Desarrollo para que el sector privado y los pescadores artesanales pueden producir pescados, crustáceos, moluscos con acuicultura en agua salada y dulce. Esto principalmente sería importante para los pescadores de las provincias costeras (Limón, Guanacaste y Puntarenas) ¿Qué hace Incopesca?

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