Washington, 26 jun (dpa) – El presidente Barack Obama consideró hoy que la decisión del Tribunal Supremo de legalizar el matrimonio homosexual en todo el país supone “una victoria para Estados Unidos”.
“Esta decisión es una victoria para Jim Obergefell y los otros demandantes en este caso. Es una victoria para las parejas de gays y lesbianas que han luchado tanto tiempo por sus derechos civiles más básicos”, dijo Obama en los jardines de la Casa Blanca.
“Es una victoria para sus hijos, cuyas familias van a ser ahora reconocidas como iguales a las otras (…) Y este fallo es una victoria para Estados Unidos”, añadió el mandatario, quien era partidario de la legalización del matrimonio homosexual.
Obama recordó que Estados Unidos está fundado bajo “el principio fundamental de que todos somos iguales ante la ley”.
“Esta mañana, el Tribunal Supremo reconoció que la Constitución garantiza la igualdad de matrimonio”. Haciendo eso, reconoce que todos los estadounidenses tienen derecho a la misma protección de la ley, que todas las personas deben ser tratados igual, sin importar quienes son y a quien aman”, dijo un emocionado Obama.
El presidente explicó que con esta histórica decisión se pone fin al “mosaico” de derechos que había hasta ahora en Estados Unidos, donde el matrimonio entre personas del mismo sexo era reconocido en unos estados pero en otros no.
“Hoy podemos decir sin lugar a dudas que hemos hecho nuestra unión un poco más perfecta”, añadió el presidente, quién recordó que esta victoria ha sido posible gracias a “numerosos héroes, a menudo anónimos”, que “lentamente han logrado que todo el país se diera cuenta que amor es amor”.
El Tribunal Supremo legalizó hoy el matrimonio homosexual en todo Estados Unidos al fallar que las personas del mismo sexo pueden casarse en los 50 estados.
Los jueces del Tribunal Supremo legalizaron el matrimonio entre personas del mismo sexo por un estrecho margen: 5 votaron a favor y 4 en contra.
Antes de este histórico fallo, las parejas del mismo sexo podían casarse en 37 estados y en el Distrito de Columbia, la capital de Estados Unidos. Los trece restantes prohibían total o parcialmente el matrimonio entre personas del mismo sexo.