
Redacción, 28 mar (elmundo.cr) – El expresidente de Brasil, Lula da Silva, indicó en una entrevista reciente ofrecida a un medio de comunicación que “sin cargo, en el Gobierno, voy a parecer Rasputín”, en referencia a su puesto de ministro.
El carismático expresidente aseguró en la entrevista concedida a un medio extranjero que la presidenta Rousseff le llevaba ofreciendo el cargo desde hacía tiempo: “Desde agosto me lo llevaba diciendo, pero yo sostenía que ese no era mi sitio, que no era mi lugar. Hasta que hace poco, la presidenta me dijo: ‘Necesito de usted para recuperar el país’ y ahí acepté.” “Fui (el viernes 18 de marzo) a una manifestación en la Avenida Paulista y era ministro. Y terminó la manifestación y ya no lo era (fue cuando el magistrado del STF vetó el nombramiento, aún en suspenso). Yo lo que quiero en el Gobierno es ayudar al país haciendo lo que más me gusta en la vida: conversar. Pero sin un cargo, en el Gobierno, voy a parecer Rasputín”.
En este sentido señaló que no necesitaba de “ningún tipo de aforamiento. Ahora bien: existe complicidad aquí entre policía, jueces y política”. Y agregó, refiriéndose a su detención, que “es importante saber quién robó, pero para eso no es necesario montar estos circos mediáticos, toda esta pirotécnica”.
En referencia al juez que le investiga por sospechas de haber aceptado regalos de empresas vinculadas de Petrobras y que mandó a la policía a su casa a prenderle para llevarle a declarar da Silva dijo que “podía haberme invitado a ir declarar. Yo habría ido sin ningún problema. Incluso no me habría opuesto a que la declaración fuera emitida en directo”.
“Cuando oí aquellas grabaciones divulgadas me sentí ofendido como brasileño. El juez confundió conversaciones públicas y privadas. Y todo se convirtió en un circo. Y el juez, por más que sea juez, no actuó correctamente. Todo esto empobrece a Brasil. Porque si esto de divulgar las conversaciones privadas se convierte en un hábito…. Lo que late detrás es destruir la imagen de Lula. Pero les digo una cosa: no está lejos el día en que alguien va a tener que pedirme disculpas”, sentenció el expresidente de Brasil.