La historia costarricense tiene escrita desde las más nobles y contundentes acciones que son pilares de nuestro Estado Social de Derecho, hasta las cicatrices de la inconciencia y desgaste por el abuso de poder.
Entre las grandes gestas de nuestros próceres podemos mencionar la capacidad para sentarse a conversar y ejecutar con valentía cambios que ROMPIERAN ESQUEMAS y que proyectaran bienestar común, sin importar diferencia de estatus social o económico.
Estimado lector, ahora más que nunca estamos llamados a leer nuevamente y estudiar el legado de los antepasados políticos y su verdadera ESENCIA que alimentó la creación de icónicas instituciones que hoy están siendo SOCAVADAS por las “almas negras” que distorsionaron y traicionaron sus sanos objetivos.
Pregunta, ¿cómo reaccionarían hoy, por ejemplo, Manuel Mora Valverde, el Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia, Monseñor Víctor Manuel Sanabria, José Figueres Ferrer, Jorge Manuel Dengo Benavides, Mario Echandi Jiménez y Luis Alberto Monge Álvarez al ver que sus huellas fueron vilmente PISOTEADAS Y TORCIDAS?
Una recurrente mafia política alimentada y manipulada por el irracionalismo, el escaso compromiso patriótico y la nula existencia de verdaderas raíces ideológicas, TIENEN SECUESTRADO el accionar democrático de nuestra nación.
Nuestro “intocable” Poder Judicial e instituciones como; el ICE, CCSS, UCR, UNA, AyA y el TEC esconden sus enemigos a lo interno desde hace mucho tiempo. A Dios gracias, son más los ciudadanos honestos que las integran, pero aún NO ostentan todo el poder para LIMPIARLAS. Paso a paso se está logrando depurar el sistema.
Aquí es necesario reiterar que, el gran pacto social que caracteriza a Costa Rica, se encuentra bajo una severa amenaza debido a las constantes acciones antipatrióticas de actores sumidos en la desesperación por la PÉRDIDA DE PODER. Los “rojos criollos” ocultos y ahora líderes del PLN, unidos a la extrema izquierda comunista del FA, el PACAC y los “restos ideológicos del PUSC”, buscan desestabilizar nuestra institucionalidad democrática.
Históricamente en nuestros procesos electorales, los costarricenses nos unimos libremente para elegir y aceptar un gobierno que garantice el orden y la paz; delegamos poder en el Estado a cambio de una firme protección a nuestras vidas, bienes y seguridad social.
Sin embargo, esta confianza ha sido traicionada por el bipartidismo insano, la incapacidad de gestión, agendas ideológicas radicales y antiguos políticos que anteponen sus intereses al bienestar nacional.
Esa infiltración con alta dosis de VENENO, se ha convertido en un escenario de manipulación política y mediática que frena el desarrollo y rompe la paz social del país.
Los constantes intentos por destruir la imagen del actual gobierno, hacen prever que la joven Administración Fernández Delgado seguirá enfrentando las sucias estrategias del OBSTRUCCIONISMO.
El nuevo panorama político que experimentamos desde el gobierno anterior, marca la ruptura del viejo estilo de gobernar y el ABANDONO TOTAL A LA POLÍTICA TRADICIONAL. Esto, ha establecido una lucha de poder como nunca antes se ha visto en nuestro bello país.
La pequeña población que APADRINA los excesos y abusos denunciados contra el Poder Judicial, la salida a la CALLE de VIEJOS actores políticos, los cambios drásticos en la conducta colectiva de partidos políticos desgastados y casi extintos; EVIDENCIA un síntoma de pánico y desesperación de aquellos que “vivieron y viven pegados” al aparato estatal. Si usted asistió a la reunión pública de la semana pasada tiene “membresía en ese club exclusivo” y es benefactor de un verdadero entorno democrático.
¿Imaginaron ustedes ver a la izquierda comunista liderar la oposición ante la inexistencia de líderes y voceros en el PLN o el PUSC? ¿Qué se estarán preguntando los pocos militantes que aún se albergan en las ruinas de los otrora “grandes” partidos políticos al ver a sus excandidatos perdedores “abrazados” con los irreverentes progres comunistas?
¡Mucho cuidado! Lo escribimos y lo haremos una y otra vez: “De este “mortal mix” de colores, rojo, verde, blanco, amarillo, negro y azul, según expertos, se obtendría un tono marrón oscuro, grisáceo o un tono tierra terroso y oscuro. Este sería el color de la bandera del retroceso y la extinción de nuestra democracia…”
Las continuas acciones patrióticas de la señora presidente tienen en vilo a la oposición y deben ser imitadas. No los entendemos, si convoca a un diálogo abierto y la dejan plantada respaldan a los ausentes, y si vuelve a convocar ¡la critican!
Esta semana nos deja una leve esperanza que, al menos para iniciar, se termine con éxito la maratónica votación de mociones del proyecto de jornadas 4×3. ¿Habrá alguna otra táctica dilatoria por parte de la oposición? De lo anterior y más, hablaremos la próxima semana, Dios primero.
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El autor es Licenciado en Relaciones Internacionales. Analista político internacional. Además elabora procesos de capacitación política, desarrollo comunal y administración. maumazu208@gmail.com.