
Redacción, 8 jun(elmundo.cr)- James Comey, exdirector del Buró Federal de Investigaciones(FBI), declaró este jueves ante el Senado estadounidense que ha sido presionado por el mandatario Donald Trump para que anunciara públicamente que no estaba siendo investigado por el Departamento de Justicia sobre la injerencia rusa en las elecciones pasadas.
“El gobierno decidió difamarme a mí y, lo que es más importante, al FBI”, dijo Comey, en su audiencia frente al Senado de Estados Unidos.
Ayer, el exfuncionario norteamericano, presentó al Comité de Inteligencia del Senado su testimonio sobre las conversaciones desarrolladas entre él y Trump, entre las que se destacan las del 27 de enero, durante una cena en la Casa Blanca donde el presidente expresa: “Yo necesito lealtad, yo espero lealtad”.
Comey fue despedido el 9 de mayo, acto que revolucionó a las clases políticas de ese país, dejando claro en su comparecencia que los motivos de su despido fueron cambiando a lo largo de los días, haciéndolo sentir “confundido y cada vez más preocupado”.
Dicho comité continúa investigando vínculos entre la campaña presidencial de Trump y funcionarios rusos, antes y después de las elecciones.