La Administración de Donald Trump vuelve a impedir la representación de Palestina en una importante cita de la Asamblea General de la ONU.
En un comunicado, el Departamento de Estado señaló que extiende la negación de visados para varios funcionarios incluido el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas, tras acusarlos de “internacionalizar el conflicto israelí-palestino” y no cumplir los compromisos adquiridos en acuerdos previos para buscar la paz con Israel, aliado de Washington y responsable de la muerte de miles de palestinos, la mayoría civiles, incluidos niños, en las escaladas tanto en Gaza como en Cisjordania.
Pero EE. UU. declaró que la Autoridad Palestina ha seguido emprendiendo acciones legales contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia y la Corte Penal Internacional, además de mantener el pago de estipendios a las familias de prisioneros condenados por ataques contra israelíes. También hizo referencia a funcionarios vinculados a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).
“Como consecuencia de su falta de reformas —contraria a los compromisos adquiridos con Estados Unidos— y de sus continuas actividades que socavan las perspectivas de paz, Estados Unidos prorrogará las sanciones que deniegan visados a los miembros de la OLP y a los funcionarios de la Autoridad Palestina”, afirmó la entidad responsable de la política exterior estadounidense.
Sanctioning Officials of the Palestinian Authority and Members of the Palestine Liberation Organizationhttps://t.co/mCPpNa3AEf
— U.S. State Dept – Near Eastern Affairs (@StateDept_NEA) September 17, 2026
El encuentro en Nueva York está programado para la próxima semana. Y este es el segundo año consecutivo que Trump impide a Abbas intervenir personalmente ante la reunión de líderes mundiales, foro en el que varios aliados de Estados Unidos reconocieron a Palestina como Estado, en 2025.
La Asamblea General de la ONU, compuesta por 193 miembros, tiene previsto votar más tarde este jueves 17 de septiembre si permite a Abbas presentar un mensaje en vídeo para la reunión anual de la próxima semana. El líder palestino ya intervino por vídeo en la reunión de alto nivel del organismo el pasado septiembre.
Pero al veto a la delegación de alto nivel, los palestinos estarán representados en la reunión por diplomáticos que ya están acreditados ante Naciones Unidas.
US denies Palestinian President Mahmoud Abbas an entry visa to attend the UN General Assembly in New York next week, a source familiar with the case sayshttps://t.co/0Mb3xiF86Q pic.twitter.com/mSQiGvVqWL
— AFP News Agency (@AFP) September 17, 2026
La Autoridad Palestina rechaza el veto estadounidense como “injustificado”
En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores de la Autoridad Palestina calificó la medida de contraria al objetivo de “desarrollar las relaciones palestino-estadounidenses y crear el clima político necesario para implementar la solución de dos Estados y lograr la paz y la estabilidad en la región”.
Los funcionarios palestinos sostienen que décadas de negociaciones mediadas por EE. UU. no han logrado poner fin a la ocupación israelí ni conseguir un Estado palestino independiente.
En virtud de un “acuerdo de sede” de la ONU de 1947, EE. UU. está obligado, por norma general, a permitir el acceso de diplomáticos extranjeros a la sede de la ONU en Nueva York. No obstante, Washington ha declarado que puede denegar visados por motivos de seguridad, extremismo o política exterior.
The State of Palestine rejects the US decision to extend restrictions on entry visas for Palestinians officials: pic.twitter.com/ugBPQdOBto
— State of Palestine (@Palestine_UN) September 17, 2026
Las políticas del presidente estadounidense Donald Trump han afectado sistemáticamente a los palestinos, a las voces propalestinas y a los críticos de Israel, aliado de EE. UU.
En el ámbito internacional, la administración Trump ha sancionado a funcionarios de la Corte Penal Internacional, incluidos fiscales y jueces. La decisión del tribunal de emitir una orden de arresto en 2024 contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, por presuntos crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad durante la ofensiva de Israel en Gaza, ha provocado la ira de Washington.
En el ámbito interno, la administración Trump ha intentado deportar a manifestantes extranjeros propalestinos, ha amenazado con congelar la financiación de universidades debido a las protestas y ha impuesto la revisión de las redes sociales de los inmigrantes.
La Autoridad Palestina, que representa al pueblo palestino ante las Naciones Unidas —donde su delegación se denomina oficialmente Estado de Palestina—, no es miembro de pleno derecho ni tiene voto en la Asamblea General. Ostenta la condición de Estado observador, con el mismo estatus que la Santa Sede (el Vaticano).
Con Reuters y AP