Santiago de Chile, 11 may (dpa) – La presidenta chilena, Michelle Bachelet, realizó hoy ocho cambios en su equipo ministerial, entre otras en las carteras de Interior y Finanzas, tras pedir la semana pasada la renuncia a todo su gabinete en medio de bajas cuotas de popularidad y de escándalos de corrupción.
“Hoy es tiempo de dar un nuevo impulso a la tarea de gobierno”, dijo Bachelet en la ceremonia de juramento de sus nuevos cinco ministros y de otros tres que cambiaron de cartera. Los 15 ministros restantes fueron ratificados en sus puestos.
La gobernante renovó completamente el llamado “comité político”, clave en su gestión gubernamental, al designar como nuevo ministro del Interior y jefe de gabinete a Jorge Burgos -hasta ahora al frente de Defensa- en reemplazo del cuestionado Rodrigo Peñailillo, mientras en Finanzas nombró al economista Rodrigo Valdés.
Entre los más estrechos colaboradores de Bachelet estará también Marcelo Díaz, nuevo vocero del gobierno y que hasta ahora era el embajador de Chile en Argentina. Por otro lado, el ex diputado Jorge Insunza estará al frente de la Secretaría General de la Presidencia, cartera que vincula al Ejecutivo con el Congreso.
Junto a Valdés, Insunza y Díaz, la jefa de Estado agregó los nombres de Marcos Barraza, como ministro de Desarrollo Social, y de Ernesto Ottone, en el Consejo de la Cultura y las Artes.
Bachelet pidió la renuncia a sus 23 ministros el pasado miércoles y anunció que daría a conocer a su nuevo gabinete en el plazo de 72 horas, aunque después postergó la medida hasta el lunes.
El anuncio de cambio de ministros, que tiene lugar poco más de un año después de que Bachelet iniciase su segundo mandato presidencial, tomó de sorpresa incluso a dirigentes de la Nueva Mayoría, la coalición oficialista de centro-izquierda que integra desde demócratas cristianos hasta comunistas.
La medida se materializó en momentos en que la gobernante cuenta un bajo apoyo popular, con cifras que rondan el 30 por ciento, mientras el índice de rechazo es de alrededor de un 64 por ciento, según la encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP), difundido la semana pasada.
Según analistas locales, las encuestas reflejan el descontento de la ciudadanía con los graves casos de corrupción y tráfico de influencias que vinculan a empresarios, dirigentes políticos de todas las tendencias y a algunos funcionarios de gobierno.
Las acusaciones golpean también a la mandataria, después de que se revelara que su hijo, Sebastián Dávalos, y la esposa de éste consiguieran un polémico y millonario crédito inmobiliario un día después de que Bachelet fuera elegida en las urnas en 2013.