
Redacción, 11 nov (elmundo.cr)- En la actualidad, Latinoamérica presenta la segunda tasa de fecundidad (66,5 por cada 1.000) más alta del mundo entre adolescentes de 15 a 19 años, según el Fondo de Naciones Unidas para la Población (UNFPA).
En el informe “Consecuencias Socioeconómicas del Embarazo en la Adolescencia en seis países de América Latina y el Caribe”, publicado este miércoles, señalan que los embarazos precoces son “una fábrica de pobres en América Latina”.
El informe presenta los hallazgos en: Argentina, Colombia, Ecuador, Guatemala, México y Paraguay.
Agregan que casi el 18% de los nacimientos en la región corresponden a madres menores de 20 años de edad. Cada año, alrededor de un millón y medio de adolescentes de entre 15 y 19 años dan a luz.
De acuerdo con la UNFPA, el embarazo adolescente en la región genera costos a los Estados de un promedio del 0,35% del Producto Interno Bruto (PIB) o 1.242 millones de dólares anuales por país.
🟠UNFPA América Latina y el Caribe presenta el Informe Consecuencias Socioeconómicas del Embarazo en la Adolescencia en 6⃣ países de América Latina y el Caribe. Bajo la metodología Milena
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— Fondo de Población de las Naciones Unidas (@unfpa_lac) November 11, 2020
Además, esta realidad empeorará el presente año y el siguiente, con la pandemia de COVID-19.
Se estiman entre 400.000 y 500.000 embarazos adolescentes adicionales que se van a registrar el año que viene, y que tendrán un “costo marginal” para América Latina y el Caribe de “alrededor de 600 millones de dólares”, dijo a la agencia AFP, Federico Tobar, asesor regional del UNFPA.
Es importante mirar a la deserción escolar que provocan estos embarazos tempranos.
Según el documento, casi la mitad de las madres de 10 a 19 años se dedican exclusivamente a tareas domésticas y tienen tres veces menos oportunidades (6,4% frente 18,6%) de obtener un título universitario que aquellas que postergaron la maternidad, al tiempo que ganan en promedio 24% menos.
En muchos países está prohibido, incluso, que las instituciones públicas entreguen esos métodos anticonceptivos, denunció la UNFPA.