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Para la Cámara de Comercio Exterior (CRECEX), el robo de contenedores dejó de ser un problema exclusivo de transportistas y aseguradoras y se convirtió en un riesgo para la competitividad, la facilitación del comercio y la reputación de Costa Rica como socio comercial confiable.

Robo de contenedores preocupa a empresas de comercio exterior

San José, 09 sep (elmundo.cr) – Para la Cámara de Comercio Exterior (CRECEX), el robo de contenedores dejó de ser un problema exclusivo de transportistas y aseguradoras y se convirtió en un riesgo para la competitividad, la facilitación del comercio y la reputación de Costa Rica como socio comercial confiable.

Los registros del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) muestran la magnitud del problema. Durante 2025 se reportaron 156 robos de contenedores, un 31% más que en 2024, mientras que a mediados de junio de 2026 ya se contabilizaban 50 nuevas denuncias. En los últimos dos años y el período transcurrido de 2026 se acumulan alrededor de 330 casos, lo que equivale, en promedio, a una denuncia cada dos días.

Entre los principales corredores afectados figuran la Interamericana Norte y las rutas 32 y 27, vías estratégicas para el movimiento de mercancías entre puertos, fronteras y centros logísticos.

A criterio de la Cámara, estas cifras evidencian que la seguridad de la carga debe abordarse como un componente de la política de comercio exterior y no únicamente como un asunto de seguridad ciudadana.

“El robo de contenedores no termina cuando se sustrae una mercancía. Cada incidente genera costos adicionales, afecta los tiempos de entrega, obliga a las empresas a reforzar sus mecanismos de seguridad y puede deteriorar la confianza en Costa Rica como plataforma logística”, señaló Rodney Salazar, presidente de la Cámara de Comercio Exterior.

El costo va más allá de la mercancía robada

El impacto económico del fenómeno trasciende el valor de los productos sustraídos. Según estimaciones de los transportistas, las pérdidas directas durante los últimos dos años rondan los $2 millones, considerando cargas, chasis, furgones y otros equipos.

A esto se suman otros costos para las empresas, como seguros, custodias, sistemas de monitoreo, horas improductivas, desvíos de rutas, atrasos en las entregas y medidas adicionales de prevención.

CRECEX externó que estos gastos terminan incorporándose a la estructura logística del país y reducen la eficiencia de las operaciones de comercio exterior. En un mercado internacional donde la seguridad, trazabilidad, puntualidad y confiabilidad son factores determinantes para elegir dónde producir, importar o exportar, la vulnerabilidad de las rutas constituye también un problema de competitividad.

Crimen organizado aumenta la presión sobre las cadenas logísticas

La preocupación aumenta ante la sofisticación de las organizaciones dedicadas al robo de carga. Las investigaciones han identificado grupos que cuentan con información precisa sobre itinerarios y mercancías, utilizan tecnología para interferir con sistemas de localización y tienen capacidad para colocar rápidamente los productos sustraídos en circuitos comerciales.

Además, la Fiscalía ha advertido sobre organizaciones que combinan actividades como narcotráfico, robo de carga y extorsión. También se han detectado casos en los que contenedores utilizados para transportar mercancías legítimas son empleados para introducir droga.

Esta realidad convierte la seguridad de la carga en un componente de la lucha contra el crimen organizado y contra el comercio ilícito.

CRECEX advierte, además, sobre el riesgo reputacional para el país. “La contaminación de cargas legítimas con drogas o la vulnerabilidad de las rutas puede traducirse en mayores controles en puertos de destino, inspecciones adicionales, atrasos y cuestionamientos para operadores y empresas que no tienen ninguna participación en actividades ilícitas”, indicó Salazar.

Trabajo bajo asociación público-privada

La Cámara reconoce que el gobierno ha intensificado sus acciones contra el comercio ilícito. Entre mayo y julio de 2026, el Ministerio de Hacienda reportó un incremento del 58% en los decomisos de mercancías, que pasaron de 13 millones a 30 millones de unidades respecto al mismo período de 2025. Solo en julio, Hacienda presentó además 15 denuncias penales relacionadas con una evasión estimada en ₡810 millones.

No obstante, para CRECEX, estos esfuerzos deben complementarse con una estrategia integral de protección de las cadenas de suministro.

“Proteger la cadena de suministro es proteger la competitividad de Costa Rica. Necesitamos una política de cooperación público-privada que permita anticipar los riesgos, reaccionar con rapidez ante los delitos y cerrar los espacios que aprovecha el crimen organizado. La seguridad de la carga debe ser una prioridad nacional porque de ella también depende nuestra capacidad para seguir siendo un socio comercial seguro y confiable”, concluyó Salazar.

¿Qué propone CRECEX?

  • Intercambio de inteligencia entre autoridades y empresas
  • Protocolos de denuncia y respuesta rápida ante incidentes
  • Vigilancia en los principales corredores logísticos
  • Interoperabilidad de sistemas tecnológicos y de trazabilidad
  • Coordinación entre puertos, transportistas, importadores y exportadores
  • Acciones contra los mercados donde se comercializan mercancías robadas.

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