Berlín, 09 sep (dpa) – La Nueva Galería Nacional de Berlín dedica por primera vez una gran muestra individual al artista italiano Maurizio Cattelan, famoso por trabajos provocativos como el plátano pegado con cinta adhesiva que fue subastado por una suma millonaria o su inodoro de oro macizo.
Para la exposición en la capital alemana, que aparenta ser más sobria, el artista, de 65 años, reprodujo la Puerta de Brandeburgo y llamó a la escultura “Purgatory” (“Purgatorio”). A cierta distancia aparece arrodillada una pequeña figura que se asemeja al dictador nazi Adolf Hitler (“Him”).
Se trata de una exposición muy seria, declaró el director del museo, Klaus Biesenbach. “La exposición despierta en mí un sentimiento de humildad”, señaló. Según explicó, la muestra también establece un diálogo sin precedentes con el célebre edificio del museo. Bajo el techo, por ejemplo, fueron instaladas unas 4.000 palomas disecadas.
Cattelan es conocido por sus extravagantes esculturas. Un plátano que fijó a una pared con cinta adhesiva fue subastado en Nueva York por 6,2 millones de dólares. Un ejemplar de su inodoro de oro, titulado “America”, fue robado en Inglaterra.
“Poder, religión, muerte, humor y memoria”
La exposición de Berlín, titulada “Night” (“Noche”), presenta hasta marzo de 2027 más de una decena de obras, entre ellas algunas nuevas. En el interior del edificio se encuentra, por ejemplo, un águila de mármol caída, del techo cuelga un caballo y varias esculturas reproducen cuerpos sin vida cubiertos.
“La obra de Cattelan está marcada por temas como el poder, la religión, la muerte, el humor y la memoria, cuestiones especialmente presentes en Berlín debido a su compleja historia”, señaló la Nueva Galería Nacional sobre el artista, a quien otorgó el Premio de la Galería Nacional.
En una reciente entrevista con el semanario “Die Zeit”, Cattelan había afirmado que sin duda se trataría de una exposición que diga algo sobre Alemania. “Pero no solo sobre Alemania: dice algo sobre los valores, sobre problemas que todos tenemos. Visualmente podrán reconocerse como alemanes, pero en esencia nos conciernen a todos”.
Una instalación ubicada en el techo muestra a un niño tocando un tambor, inspirado en la novela “El tambor de hojalata”, del escritor alemán Günter Grass. La escultura “Charlie Don’t Surf” representa a un niño cuyas manos están sujetas al escritorio con lápices, en una postura que recuerda a una crucifixión. Y para la obra “Dust”, Cattelan colocó las cenizas de un amigo dentro de un extintor.