Berlín, 09 sep (dpa) — El canciller alemán, Friedrich Merz, criticó hoy a la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), calificándola de “fuerza destructiva” decidida a desestabilizar al país, durante su primer discurso ante el Parlamento desde el triunfo del partido en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt.
Merz y la colíder de la AfD, Alice Weidel, se enfrentaron en el Parlamento por primera vez desde las elecciones del domingo en el estado federado de Sajonia-Anhalt, en el este alemán, donde la AfD obtuvo un 43,8 % sin precedentes, quedando a las puertas de la mayoría absoluta.
Por el contrario, los demócratas cristianos (CDU) de Merz vieron cómo su apoyo se desplomó casi 20 puntos porcentuales, hasta el 17,2 %.
Merz acusó a la AfD —clasificada como partido de extrema derecha por los servicios de inteligencia en Sajonia-Anhalt— de albergar “desprecio por las instituciones democráticas” y de “menospreciar constantemente a los representantes de nuestro Estado”.
El canciller afirmó que los llamados de la AfD a la remigración —término ampliamente utilizado en círculos de extrema derecha para referirse a deportaciones a gran escala— equivalen a buscar una “limpieza étnica” basada en el origen y el color de piel.
Merz, cuyo discurso fue interrumpido repetidamente por legisladores de la AfD, también criticó duramente al partido prorruso por su apoyo a Moscú, y destacó que Alemania seguirá apoyando a Kiev “porque también está defendiendo la propia libertad”.
Al describir a la AfD como una “fuerza destructiva”, Merz aseveró que el partido no logrará una mayoría absoluta “en ninguna parte de Alemania” debido a la postura política que defiende.
Las encuestas nacionales han situado a la AfD en primer lugar durante meses, por delante de los conservadores de Merz, en medio de un descontento generalizado con su impopular Gobierno de coalición con los socialdemócratas (SPD), que ha tenido dificultades para reactivar la economía e impulsar las reformas tan necesarias.
Weidel: la coalición de Merz”se acabó”
Weidel, quien abrió el debate general durante la semana del presupuesto del Bundestag (Cámara Baja) en su calidad de líder de la oposición, aprovechó para atacar con vehemencia al Gobierno de Merz, afirmando que la victoria de la AfD en Sajonia-Anhalt marcó el fin de la coalición nacional.
“Los votantes de Sajonia-Anhalt lo han dejado muy claro, en el lenguaje de la soberanía democrática: la coalición negro-roja se acabó”, enfatizó Weidel, refiriéndose a los colores del partido de los conservadores y del socio menor de la coalición, el SPD.
Weidel también criticó a Merz por su gestión económica, acusándolo de aplicar una política de endeudamiento sin precedentes. “Está llevando a Alemania a la bancarrota nacional en tiempo récord”, subrayó, agregando que el proyecto de presupuesto es una declaración de rendición.
El Gobierno de Merz flexibilizó el año pasado las estrictas normas de endeudamiento de Alemania para allanar el camino a un aumento masivo de las inversiones en defensa, infraestructura y acción climática.
Posible cambio en la reforma de las pensiones
Merz ha enfrentado críticas dentro de su propio partido por la magnitud de la derrota en Sajonia-Anhalt, pero descartó renunciar a la cancillería a pesar de reconocer sus errores.
Al dirigirse a los legisladores hoy, el canciller se mostró abierto a reconsiderar partes de una controvertida reforma de las pensiones, en declaraciones que parecían reflejar los resultados en Sajonia-Anhalt.
Merz reiteró la importancia de seguir adelante con las reformas previstas para “recuperar el crecimiento económico”. Sin embargo, también admitió que algunas partes de la reforma del sistema de pensiones son polémicas.
“Por supuesto que habrá discusiones al respecto. Y, por supuesto, tendremos que analizar los detalles”, aseguró.
El Gobierno ha recibido muchas críticas por sus planes de eliminar una norma que anteriormente permitía a las personas comenzar a recibir la pensión estatal sin reducciones a partir de los 63 años, tras 45 años de cotizaciones.
No hay un camino claro en Sajonia-Anhalt
Los resultados del domingo sugieren que podrían avecinarse negociaciones difíciles en Sajonia-Anhalt, ya que todos los partidos tradicionales han descartado cooperar con la extrema derecha, en una política conocida como “cortafuegos”.
Antes de las elecciones, la AfD también había insistido en que solo entraría al Gobierno con una mayoría absoluta, pero parece haber suavizado esa postura desde que se anunciaron los resultados.
Con el posible apoyo tácito de la populista de izquierdas Alianza Populista Sahra Wagenknecht (BSW), la AfD podría intentar formar un gobierno minoritario en Sajonia-Anhalt, o tal vez obtener el apoyo de algunos desertores individuales dentro de la conservadora CDU.
Merz acusó a la AfD de traicionar a los votantes, señalando que, apenas unas horas después del cierre de las urnas, la dirección de la AfD instó a Ulrich Siegmund, su candidato en Sajonia-Anhalt, a acercarse a otros partidos para conseguir una mayoría, a pesar de que Siegmund había subrayado repetidamente antes de la votación que solo gobernaría si la AfD lograba una mayoría absoluta.