Por Gabriel Zamora
Óscar “Macho” Ramírez ya empezó a jugar el partido. No en la cancha, sino en la cabeza.
A 28 horas y seis minutos del duelo definitivo entre Liga Deportiva Alajuelense y LAFC, el técnico rojinegro tiene claro que este martes no es un juego más. Es una noche que puede marcar el rumbo del semestre… y algo más.
La serie está 1-1 y todo se define en el Estadio Alejandro Morera Soto, a las 7:06 p. m., en un ambiente que promete ser de esos que el liguismo no olvida.
“En la parte emotiva y en la parte física estamos bien. Vamos a enfrentar a un muy buen equipo y será este martes en la cancha donde se define todo”, lanzó el “Macho”, antes de dirigir la práctica en el Centro de Alto Rendimiento en Turrúcares.
Un partido de detalles
Ramírez no habla de revoluciones. Habla de precisión.
Sabe que la serie se puede inclinar por pequeños momentos, por decisiones puntuales, por ese instante en el que un equipo acierta y el otro no.
“Será de pequeños detalles. Hay que tratar de mejorar la posesión y saber salir de la presión de ellos”, explicó.
El técnico entiende que el rival —un equipo armado para competir por la MLS— exigirá al máximo en cada fase del juego.
Por eso insiste en algo que repite como mantra: leer el partido mientras se juega.
“Arrancar bien, pero también ir visualizando sobre la marcha si el plan está funcionando o no”.
La tentación del empate… y el riesgo
La Liga sabe que un 0-0 le da la clasificación, pero el “Macho” no se aferra a ese escenario.
Lo considera una posibilidad, sí. Pero no una estrategia.
“Son finales y muchas veces hay que saber manejarlas. El empate a cero nos da el pase, pero podemos buscar más cosas”.
Ahí está el equilibrio que busca: no regalar espacios, pero tampoco renunciar al ataque.
Porque al frente hay un equipo que castiga cualquier error.
“Queremos tener más posesión del balón, pero eso nos puede traicionar ante un equipo con grandes virtudes, como las transiciones que tienen ellos”.
Un partido de cero errores
Si algo tiene claro Óscar Ramírez es que este tipo de juegos no perdonan.
“Son partidos de cero errores”.
Y por eso, incluso contempla todos los escenarios, incluido el más incómodo.
Si el marcador se pone cuesta arriba, la Liga deberá reaccionar. Y rápido.
Todo está en el libreto.
Todo está previsto.
La noche que empuja la gente
Pero hay un factor que el “Macho” no pasa por alto: la afición.
El Morera Soto será un protagonista más.
“La afición ha sido un pilar importante. Este martes es un partido de noches lindas de fútbol”, afirmó.
Ramírez habla de una conexión que ha ido creciendo entre el equipo y la grada.
“Se ha dado una mezcla de sentimientos del equipo y la afición. Eso es muy bueno y en momentos como estos es muy válido”.
Por eso, su pedido es claro: acompañar, empujar, sostener.
Porque sabe que, en noches así, la diferencia no siempre está en la pizarra… sino en el ambiente.
Una serie que no se parece a ninguna
El “Macho” tiene experiencia. Ha ganado ocho de nueve series de este tipo.
Pero esta, insiste, es distinta.
“Cada serie es diferente y hay que saberle buscar el acomodo”.
Y esta, en particular, la siente más compleja.
Porque exige algo más que orden, más que táctica, más que historia.
Exige perfección.
Y en ese escenario, la Liga se juega algo más que un pase a cuartos.
Se juega una noche que, como bien lo visualiza su técnico… puede cambiarlo todo.