El Club Sport Cartaginés enfrenta nuevamente dificultades luego de que el Estadio José Rafael “Fello” Meza, su sede y principal centro de operaciones, fuera clausurado por cinco días naturales debido a irregularidades tributarias. Ante esta situación, la dirigencia brumosa solicitó al Comité de Competición de la Unafut la suspensión de sus próximos encuentros.
En una sesión extraordinaria celebrada este viernes, el Comité de Competición aprobó la suspensión de los partidos correspondientes a las jornadas 5 y 6:
- Puntarenas FC vs. Cartaginés: Programado inicialmente para este sábado 8 de febrero, será reprogramado para el miércoles 12 de marzo a las 8 p. m.
- Cartaginés vs. Santa Ana FC: Previsto para el martes 13 de febrero, se disputará el jueves 13 de febrero a las 8 p. m.
Impedimentos por el cierre
La clausura del estadio también afecta las oficinas administrativas del club, imposibilitando el desarrollo de actividades y el acceso a implementos deportivos esenciales para el equipo de Primera División. Estas razones fundamentaron la solicitud de suspensión presentada por la dirigencia brumosa.
Según el comunicado de prensa emitido por Unafut, la decisión se tomó bajo el artículo 88, inciso d) del Reglamento de Competición, priorizando la equidad deportiva y la transparencia al reorganizar el calendario.
Un problema recurrente
No es la primera vez que el conjunto de la Vieja Metrópoli enfrenta esta situación. En abril del año pasado, el club vivió un cierre similar, también relacionado con deudas de administraciones anteriores. En ese momento, Cartaginés aseguró que la actual administración ha realizado esfuerzos significativos para cumplir con sus obligaciones tributarias.
“Siendo respetuosos con las órdenes del Ministerio, el Club Sport Cartaginés cumplirá con el cierre. Informamos que dicho cierre se da por deudas de periodos anteriores. La actual administración ha realizado un gran esfuerzo para lograr que el Club Sport Cartaginés se encuentre al día con sus pagos”, señaló el club en un comunicado oficial.
Con estas medidas, Cartaginés busca retomar la normalidad operativa y deportiva en un contexto complicado que afecta tanto su planificación como su desempeño en el torneo.