San José, 04 ago (elmundo.cr) – La magistrada de la Corte Suprema de Justicia, Patricia Solano, se mostró a favor de establecer límites temporales al ejercicio de los magistrados, sugiriendo que un periodo máximo de 16 años sería razonable para el desempeño del cargo.
La posición de la magistrada fue expuesta durante su comparecencia ante la Comisión de Nombramientos de la Asamblea Legislativa, tras ser consultada por el diputado del Partido Pueblo Soberano, Antonio Barzuna, sobre la conveniencia de que los cargos en el Poder Judicial sean vitalicios.
Ante la pregunta directa de Barzuna sobre si compartía la visión del presidente de la Corte, Orlando Aguirre, quien ha defendido la vitalicidad, Solano fue enfática en su postura personal.
“Yo sí, y en muchas ocasiones he dicho que sí creo que debería de tenerse algún límite en cuanto al tiempo, uno o dos períodos de ejercicio de la magistratura al momento de hacerlo”, manifestó la magistrada.
Durante el intercambio, Barzuna consultó si su postura se traducía en un tope de 16 años —equivalente a dos periodos de ocho años—, a lo que Solano respondió afirmativamente: “Lo pongo así, sí pienso que se pueden limitar en eso, pero siempre respetaré lo que establezca esta Asamblea”.
Criterios de madurez y seguridad jurídica
Solano argumentó que, si bien la permanencia en el cargo permite que la jurisprudencia genere seguridad jurídica, el sistema debe ser equilibrado. Asimismo, subrayó la importancia de la experiencia previa para ocupar estos cargos.
“Para ser magistrado uno tiene que tener al menos 50 años. Yo respeto a la gente que han nombrado de edades muy inferiores, pero sí uno requiere una madurez no solo jurídica sino emocional para poder llegar a la magistratura”, puntualizó.
La magistrada concluyó reiterando su respeto a la institucionalidad y a la potestad de los diputados para definir, mediante reformas, las reglas que rigen los nombramientos en el máximo tribunal del país.