San José, 03 ago (elmundo.cr) – Las diputadas Kattia Ulate y Anna Katharina Müller, de la fracción legislativa Pueblo Soberano, presentaron un proyecto de reforma constitucional que busca reconocer expresamente la Lengua de Señas Costarricense (LESCO) dentro de la Constitución Política.
La iniciativa fue impulsada por los comités Jurídico y de LESCO de la Asociación Nacional de Sordos de Costa Rica (ANASCOR) y cuenta con el respaldo de diversas organizaciones vinculadas a la comunidad sorda del país.
Según se detalla en el documento, la propuesta plantea adicionar un segundo párrafo al artículo 76 de la Constitución para reconocer a la LESCO como patrimonio cultural y lingüístico de la nación.
Además, establece el deber del Estado de adoptar medidas para su protección, promoción, preservación, enseñanza, desarrollo y uso como expresión de la identidad lingüística y cultural de la comunidad sorda.
Las legisladoras destacaron que la iniciativa responde a una demanda histórica de las personas sordas y busca fortalecer el acceso a derechos fundamentales mediante el reconocimiento de su lengua natural.
“Este proyecto es el resultado de años de lucha, organización y trabajo de la comunidad sorda, especialmente de ANASCOR. Nuestro deber es escuchar esa demanda histórica y convertirla en una garantía constitucional. La LESCO es una lengua plena, con estructura, identidad y cultura propias”, indica el documento.
Actualmente, la LESCO ya cuenta con reconocimiento legal mediante las leyes N.° 9049 y N.° 9822. No obstante, las impulsoras consideran necesario elevar ese reconocimiento al máximo rango jurídico mediante su incorporación expresa en la Constitución Política.
La propuesta también busca reforzar principios de igualdad de oportunidades, accesibilidad, inclusión social, diversidad cultural y respeto a los derechos humanos de las personas sordas.
De acuerdo con la exposición de motivos, la LESCO posee una estructura gramatical, sintaxis y léxico propios, por lo que constituye una lengua natural y un elemento esencial de la identidad cultural y lingüística de la comunidad sorda costarricense.
El proyecto cuenta además con el respaldo de asociaciones nacionales y regionales de personas sordas, colectivos de intérpretes, educadores y usuarios de la LESCO.