El paso de Rolando Fonseca por el fútbol costarricense lo dejó claro: fue un delantero exigente, competitivo y frontal.
Hoy, desde los micrófonos de Televisora de Costa Rica, mantiene ese perfil crítico.
Pero ahora… podría cruzar la línea.
Y hacerlo con condiciones que sacuden el ambiente.
Un salto al otro lado
Fonseca confirmó que ya sostuvo reuniones con la dirigencia de Puntarenas FC, específicamente con su propietario Felipe Medina, e incluso viajó a la provincia para conocer de cerca el proyecto.
La posibilidad es real.
Pero no a cualquier precio.
El exartillero dejó claro que solo se integraría si le entregan el control total de la institución, con presupuesto definido, autonomía para tomar decisiones y la posibilidad de conformar su propio equipo de trabajo.
“Si me dan el proyecto completo, lo asumo”, resumió en Tigo Sports.
Un pedido que incomoda
Sin embargo, lo que más ruido genera no pasa únicamente por la estructura administrativa.
Fonseca puso sobre la mesa una idea que toca directamente al jugador costarricense.
Y ahí está el punto sensible.
El exfutbolista planteó que, si a un jugador se le paga como a cualquier trabajador, debe cumplir una jornada completa.
“Ocho horas de trabajo”, dijo.
No necesariamente entrenando, pero sí en capacitaciones, formación y actividades dentro del club.
“No es que entrenan una hora y se van para la casa”, lanzó.
Una cultura que choca
El planteamiento no es menor.
En el fútbol nacional, el día a día del jugador suele estar concentrado en entrenamientos de pocas horas, seguidos de tiempo libre para actividades personales.
Cambiar eso implica modificar hábitos, dinámicas… y también privilegios.
Y ahí está el choque.
Porque, aunque el propio Fonseca vivió esa realidad como jugador, ahora propone romper con ese modelo.
Más que un fichaje
La eventual llegada de Fonseca a Puntarenas no sería solo un movimiento dirigencial.
Sería un cambio de paradigma.
El exdelantero también busca representar al club en la asamblea de Unafut e incluso proyectarse hacia un espacio en el Comité Ejecutivo de la Federación Costarricense de Fútbol.
Pero todo depende de una condición: que le den las herramientas que pidió.
Nada está cerrado
Por ahora, las conversaciones continúan.
Fonseca insiste en que no hay nada firmado y que todo depende de que exista coincidencia en la “letra menuda”.
Si no, dará un paso al costado.
Pero si se concreta…
no solo cambiaría su rol en el fútbol.
Podría cambiar también la forma en que se entiende el trabajo del futbolista en Costa Rica.