Lionel Messi volvió a hacer historia en una Copa del Mundo. A dos días de cumplir 39 años, el capitán de Argentina se convirtió en el máximo goleador de todos los tiempos en los Mundiales tras anotar un doblete en la victoria de la Albiceleste por 2-0 sobre Austria, en el Dallas Stadium de Texas.
La noche no comenzó de la mejor manera para el astro argentino. Un penal fallado parecía anticipar una jornada frustrante, pero Messi volvió a demostrar por qué es considerado uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos.
El primer tanto llegó tras una jugada colectiva que reflejó el funcionamiento ofensivo del equipo dirigido por Argentina. Facundo Medina ganó la línea de fondo por la izquierda y envió un centro rasante que Thiago Almada dejó pasar inteligentemente entre sus piernas. La pelota encontró a Messi dentro del área y el capitán definió con un zurdazo preciso al palo derecho del guardameta.
La segunda anotación apareció cerca del cierre del encuentro. Tras una acción ofensiva en territorio austríaco, el balón quedó servido dentro del área. Messi remató una primera vez, encontró oposición defensiva, pero en el rebote volvió a conectar el balón para enviarlo al fondo de la red.
🎙⚽️ No hay sensación más linda que relatar un gol de Messi en una Copa del Mundo.
¡Y para ser el máximo goleador en la historia de los Mundiales! 🇦🇷pic.twitter.com/K0TRsPJmBq
— Pablo Giralt (@giraltpablo) June 22, 2026
Con esos dos goles alcanzó los 18 tantos en Copas del Mundo, una cifra que le permite superar la marca histórica del alemán Miroslav Klose, quien había cerrado su carrera mundialista con 16 anotaciones.
La nueva marca amplía una hoja de vida que ya parecía imposible de mejorar. En este Mundial 2026, Messi también se convirtió en el primer futbolista en disputar seis Copas del Mundo, luego de participar en Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018, Catar 2022 y ahora Norteamérica 2026.
El récord adquiere una dimensión aún mayor si se toma en cuenta el contexto personal que ha vivido el futbolista durante las últimas semanas. El propio jugador reconoció haber atravesado días complicados, mientras que posteriormente su familia informó sobre un problema de salud de su padre, Jorge Messi, cuya evolución ha sido favorable.
Lejos de verse afectado dentro del terreno de juego, el rosarino continúa siendo el eje de una selección argentina que mantiene intactas sus aspiraciones de revalidar el título conquistado en Catar 2022.
A su alrededor se ha construido un ecosistema pensado para potenciar sus virtudes. Jugadores como Rodrigo De Paul, Enzo Fernández, Alexis Mac Allister y Thiago Almada tienen la misión de generar espacios y abastecer de balones al capitán en las zonas donde puede marcar diferencias.
Veinte años después de su debut mundialista, Argentina sigue girando alrededor de Messi. La diferencia es que ahora el veterano número diez también depende de una generación que entiende cómo acompañarlo y potenciarlo.
Mientras tanto, los récords continúan cayendo.
Por detrás del argentino aparecen nombres legendarios como Ronaldo Nazário, con 15 goles mundialistas, y Gerd Müller, con 14. También figura Kylian Mbappé con la misma cifra, aunque el francés todavía tiene margen para seguir ampliando sus números en la presente edición del torneo.
Messi, sin embargo, ya volvió a ocupar un lugar privilegiado en la historia.
A sus casi 39 años, sigue rompiendo marcas que parecían inalcanzables y mantiene vivo el sueño de conducir a Argentina hacia un bicampeonato mundial que no consigue ninguna selección desde el Brasil de Pelé en 1958 y 1962.