Andrés Ramírez, hijo del extécnico de Liga Deportiva Alajuelense, Óscar “Macho” Ramírez, reveló este martes que hace aproximadamente tres meses sufrió un accidente de tránsito que le dejó importantes secuelas físicas y generó momentos de preocupación para su familia.
El colaborador de Alajuelense compartió en su cuenta de Instagram una serie de fotografías en las que muestra parte de las lesiones que sufrió producto de lo ocurrido. En una de las imágenes aparece incluso acostado en una camilla de hospital, mientras que en otras se observan golpes visibles en su rostro.
Acompañando las fotografías, Andrés publicó un breve mensaje: “Disfrutar el hoy”.
De acuerdo con la información que conoce ElMundo.CR, el accidente ocurrió hace cerca de tres meses durante unos días libres que la familia aprovechó en Hojancha, Guanacaste.
El episodio se presentó poco tiempo después de un compromiso que Alajuelense disputó como visitante ante Herediano durante el pasado torneo.
Aunque el accidente provocó momentos de incertidumbre y preocupación, especialmente dentro del círculo más cercano al exentrenador rojinegro, la situación logró resolverse de forma favorable con el paso de los días.
Fuentes consultadas por este medio indicaron que el tema se manejó con absoluta discreción mientras Andrés avanzaba en su proceso de recuperación.
La situación también mantuvo preocupado a Óscar Ramírez durante buena parte del campeonato, mientras se atendían las consecuencias del accidente y se confirmaba la evolución positiva de su hijo.
Las imágenes compartidas ahora por Andrés permiten dimensionar la magnitud del susto vivido por la familia. Sin embargo, el hecho de que haya decidido hacer pública la situación varios meses después es una señal de que el episodio quedó atrás.
Actualmente, Andrés continúa vinculado a Liga Deportiva Alajuelense en sus labores dentro de la institución rojinegra.
Lo ocurrido permaneció lejos de la atención pública durante varios meses, hasta que el propio protagonista decidió compartir parte de aquella experiencia que, según reflejan las fotografías, pudo terminar de una manera mucho más complicada.