La clasificación de Liga Deportiva Alajuelense a la final de la Copa Centroamericana de Concacaf dejó una polémica arbitral que trascendió las fronteras de Costa Rica. En Honduras cuestionan la decisión de no sancionar un penal por una mano de Alexis Gamboa dentro del área rojinegra. Sin embargo, el analista arbitral Orlando Portocarrero examinó la acción y ofreció a ElMundo.CR una explicación contundente: la jugada no reunía las condiciones para señalar una infracción.
Alajuelense derrotó 2-1 al Motagua de Honduras en el estadio Alejandro Morera Soto y consiguió su clasificación a la final de la Copa Centroamericana, donde enfrentará al Club Sport Cartaginés en busca del tetracampeonato regional.
Pero el encuentro también dejó discusiones sobre las decisiones del cuerpo arbitral.
Una de las principales controversias surgió por un contacto del balón con el brazo de Alexis Gamboa dentro del área manuda.
Desde Honduras aparecieron cuestionamientos por la ausencia de un penal que, en caso de convertirse, podía cambiar el desenlace de la eliminatoria.
Ante esta situación, ElMundo.CR consultó a Orlando Portocarrero para conocer su interpretación de la jugada a partir de la Regla 12.
Su conclusión fue categórica.
“Nunca daba para sancionar penal en esa acción del jugador de Liga Deportiva Alajuelense, Gamboa”.
NO BUSQUEMOS POLÉMICA BARATA ❌❗️
Las redes sociales están locas. Hablan de que hubo incidencia arbitral y que el triunfo del Alajuelense está viciado. ¿ESTO ERA PENAL? 🔍
JAMÁS. Si bien la pelota impacta en la mano de Alexis Gamboa, la misma viene precedida de un rebote de su compañero.
Lo que influyen los comentarios de los narradores y comentaristas de la transmisión en los aficionados es una locura. 😖
— Gustavo Roca (@GustavoRocaGOL) October 30, 2026
«Arbitrar es pensar, pero pensar bien»
Portocarrero comenzó su análisis con una reflexión sobre la interpretación de las reglas de juego.
“En relación a la acción que se presentó de una mano ayer por parte del jugador de Liga Deportiva Alajuelense, Gamboa, debemos decir lo siguiente: arbitrar es pensar, pero pensar bien y tener entendimiento del fútbol”.
El analista reconoció que existió contacto entre el balón y el brazo del defensor rojinegro.
Sin embargo, explicó que ese hecho, por sí solo, no constituye una infracción.
“Si bien es cierto el balón, abiertamente y debidamente observable, hay un contacto del balón con el brazo del defensor de Liga Deportiva Alajuelense, Gamboa. Es debidamente observable”.
A continuación, destacó uno de los principios fundamentales de la Regla 12.
“Si nos vamos a las reglas, 12, como les dije anteriormente, dice literalmente lo siguiente: no todo contacto del balón con el brazo o una mano son sancionables. Y específicamente eso fue lo que ocurrió ahí”.
Para Portocarrero, la discusión no debe centrarse únicamente en determinar si el balón tocó el brazo de Gamboa, sino en analizar las circunstancias de ese contacto.
¿Por qué no era penal?
El analista explicó que Gamboa realizaba una acción defensiva y que el movimiento de su brazo correspondía al desplazamiento natural de su cuerpo.
“En primera instancia podemos ver que viene precedido de un remate. Gamboa viene marcando a un jugador por la espalda, hace un movimiento con su mano. Es un movimiento natural de su cuerpo”.
Portocarrero insistió en que el defensor no aumentó de manera antinatural el espacio que ocupaba con su brazo.
“El jugador nunca agranda su brazo, su cuerpo de manera antinatural, de manera tal que es un movimiento biomecánico a la acción que él va en pos de una marca”.
También mencionó la distancia entre el remate y el futbolista, así como la velocidad del balón.
“La primera de ellas es que hay una distancia muy corta, el balón viene rápido, una distancia muy corta. El jugador tiene su mano de manera posicionada de una manera normal”.
Según su interpretación, esos elementos resultan fundamentales para valorar la jugada.
El analista rechazó la idea de que cualquier contacto del balón con una mano dentro del área deba castigarse automáticamente con un penal.
“Y aquí mucha gente, es que la gente cree que porque pegó en la mano debe sancionarse penal. No”.
«¿El balón buscó la mano o la mano buscó el balón?»
Uno de los momentos más llamativos de la explicación de Portocarrero llegó cuando planteó una pregunta para ilustrar su criterio.
“La gente debe preguntarse: ¿el balón buscó la mano o la mano buscó el balón?”
Con esa interrogante, el analista buscó explicar por qué consideraba natural el movimiento de Gamboa.
“El jugador fue a jugar el balón. El jugador nunca hace un movimiento deliberado para burlar la regla o ganar un espacio que su mano gana, un espacio mayor, perdón, que su mano ocupe un lugar más en el espacio”.
Portocarrero sostuvo que el contacto se produjo durante una acción propia de la marca defensiva y no por un movimiento antinatural del brazo.
“No. Hace un movimiento biomecánico natural y, si bien es cierto, pega en la mano, sí, pero es una mano no sancionable”.
Su conclusión fue que el árbitro interpretó correctamente la situación.
Portocarrero respalda la decisión arbitral
Lejos de cuestionar al árbitro, Portocarrero destacó su capacidad para interpretar la jugada.
“Me parece que el árbitro ayer tuvo muy buena lectura o entendimiento del fútbol”, manifestó.
También resaltó la importancia del discernimiento arbitral para distinguir entre un contacto accidental y una infracción sancionable.
“Tuvo buena discriminación, un buen discernimiento, discernimiento en cuanto a la equidad deportiva de lo que se espera del fair play por parte del árbitro”.
Y agregó:
“Me parece que hace una buena lectura, una muy buena intervención: una mano no sancionable para sancionar penal”.
El analista recordó que el fútbol es un deporte de contacto y que las decisiones arbitrales requieren interpretar las circunstancias de cada acción.
“El fútbol es de contacto, el fútbol es de roce, no solamente entre jugador con jugador, sino que también con el balón”.
Otro analista coincide con la decisión
El criterio de Portocarrero coincide con el análisis que Greivin Porras ofreció a La Nación sobre la misma acción.
Porras también consideró correcta la decisión de no sancionar penal contra Alajuelense.
“Hay una mano, pero no es una mano deliberada, no se cumplen ciertos parámetros para sancionar. No estaba en una posición antinatural. Inclusive, él quiere quitar su mano y no puede evitar que el balón le pegue”, explicó.
El analista agregó que la acción surgió después de un rebote y que el movimiento del defensor no representaba una intención deliberada de jugar el balón con la mano.
Por esa razón, respaldó la decisión del árbitro y del VAR.
Ambos especialistas coinciden en un aspecto central: el contacto del balón con el brazo de Gamboa no reunía, a su juicio, las condiciones necesarias para sancionar un penal.
Una polémica que no cambia el resultado
La semifinal también dejó otras acciones discutidas, entre ellas el gol de Motagua que el arbitraje concedió tras una jugada en la línea de meta.
Greivin Porras expresó dudas sobre si el balón ingresó completamente en esa acción.
Sin embargo, la controversia por la mano de Gamboa adquirió especial relevancia debido a sus posibles consecuencias para la clasificación.
Alajuelense ganó 2-1 y avanzó a la final, donde enfrentará a Cartaginés.
Mientras en Honduras persisten los reclamos por la jugada, Orlando Portocarrero sostiene que el árbitro tomó la decisión correcta.
“Arbitrar es pensar, pero pensar bien”.
Y cerró su análisis con una conclusión sin matices:
“Nunca daba para sancionar penal en esa acción del jugador de Liga Deportiva Alajuelense, Gamboa”.