El clásico ya tiene juez. Y no es un detalle menor.
Josué Ugalde será el encargado de dirigir el partido entre Liga Deportiva Alajuelense y Deportivo Saprissa, un duelo que llega cargado de tensión en la recta final del torneo.
A falta de tres jornadas para el cierre de la fase regular, el margen de error es mínimo. Y el contexto le da al encuentro un peso mayor al habitual.
Alajuelense llega en una posición incómoda. Es quinto en la tabla y, por ahora, está fuera de la zona de clasificación. Por delante tiene a Herediano, Saprissa, Cartaginés y Liberia. La necesidad es clara: ganar para meterse entre los cuatro.
Saprissa, en cambio, mira hacia arriba. Mantiene opciones de pelear el liderato con Herediano, lo que añade otra capa de presión a un partido que, por naturaleza, ya se juega al límite.
El escenario también acompaña esa expectativa.
El estadio Alejandro Morera Soto estará lleno. Las entradas se agotaron, en una señal de la magnitud del compromiso.
No es un clásico más.
Es un partido que puede redefinir posiciones, apretar la tabla y marcar el cierre del campeonato.
Y, en ese contexto, todas las miradas también estarán sobre el árbitro.