Por Santiago Peluffo (dpa)
Londres, 3 jul (dpa) – El golpe que ayer se produjo con la prematura eliminación del tenista español Rafael Nadal del torneo de Wimbledon ha retumbado en todos los rincones del All England Club.
El certamen más prestigioso del mundo continúa sin su décimo favorito, pero el ambiente del tenis no sale de su asombro por la caída de Nadal, doble campeón en el santuario del tenis, ante el alemán de origen jamaicano Dustin Brown, 102 del mundo.
¿Qué ocurre con el juego y la confianza de Nadal?, ¿Por qué perdió terreno y quedó al borde de salir del “top ten”?, ¿Necesita cambiar de entrenador para recuperar su nivel?
Algunos de estos interrogantes circularon hoy por el club luego de otra eliminación prematura del español en el All England, donde levantó el título en 2008 y 2010.
La leyenda estadounidense John Mc Enroe, campeón en 1981, 1983 y 1984 de Wimbledon, dijo a BBC Radio 5 que Nadal debía deshacerse de su tío Toni como entrenador. “Rafa es un gran campeón y juega con gran energía, pero es tiempo de preguntarse si no necesita sangre nueva en su equipo, aunque le pese al tío Toni”, dijo el ex número uno.
“Tiene que conseguir un entrenador nuevo, eso digo”, aclaró Mc Enroe. “Sé que gente cercana a Rafa como Carlos Costa o Francisco Roig están persuadiendo a Toni. A esta altura, parece que (Nadal) necesita ideas frescas”, añadió.
Toni Nadal le dijo el jueves a la Cadena Cope: “Confío en no estar dos años así, porque a día de hoy es preocupante, y en dos años sería más que preocupante. No me cabe en la cabeza seguir dos años de esta manera”.
Y confesó: “Hay que tomar la decisión de hacer algún cambio en el juego de Rafa y recuperar la alegría en el juego”.
Los principales rivales del tour de Nadal, como Novak Djokovic. Roger Federer y Andy Murray han cambiado de entrenador y recurrido a leyendas del tenis para evolucionar.
Djokovic ha incorporado al alemán Boris Becker en 2014, Federer ha echado mano de varias ex figuras como Tony Roche, Paul Annacone o ahora lo hace con Stefan Edberg, y Murray ha tenido éxito con Amelie Mauresmo.
Nadal, en cambio, siempre tuvo a su tío Toni a su lado desde que comenzó a jugar al tenis de niño. Juntos han armado una de las sociedades tenísticas más exitosas en la historia, con 14 títulos de Grand Slam y tres años como número 1 del mundo (2008, 2010 y 2013).
“El cambio de entrenador es un tema muy personal, algunos jugadores top cambiaron, pero si él está bien con Toni, debe seguir”, dijo a dpa el sueco Jonas Björkman, a quien Murray ha sumado como colaborador para la gira de césped.
“Me sorprendió su derrota ante Brown, pero creo que Rafa va a volver a recuperar su confianza porque es un jugador duro”, agregó Björkman, campeón de Wimbledon en dobles en tres ocasiones, que seguirá junto a Murray mientras Mauresmo tome licencia por maternidad.
Otro conductor con una voz autorizada es el suizo Severin Luthi, capitán de Copa Davis y entrenador de Federer.
“Rafa no tiene tanta confianza como antes y ya no gana todos los partidos como solía hacerlo; me sorprendió su rápida eliminación y que volviera a perder con un jugador fuera del top 100”, dijo Luthi a dpa al borde de la pista 4 de práctica, con cinco raquetas de Federer en la mano.
“También hay que decir que llegó a cinco finales aquí, tiene dos títulos de Wimbledon. Hay que analizar todo, no sólo estas derrotas”, aclaró Luthi, campeón de la Davis el año pasado con Suiza.
Sobre los “cambios” a los que se refirió Toni Nadal tras la eliminación, el coach suizo comentó: “Rafa puede hacer ajustes, claro. Ya los había hecho en el pasado y puede volver a hacerlo ahora; todos los jugadores ‘top’ lo hacen”.
Luego de alcanzar cinco finales seguidas en Wimbledon entre 2006 y 2011 (no jugó en 2009), Nadal volvió a caer ante un jugador fuera el top 100 como el indescifrable Brown.
En 2012, lo había quitado del torneo Lukas Rosol (100 del mundo); en 2013, lo hizo Steve Darcis (135°); el año pasado, Nick Kyrgios (144°) y el jueves, Brown (102°). Todos sus verdugos perdieron su siguiente partido luego de dar el golpe ante Nadal.
Las irregularidades de este 2014, en el que apenas ganó dos torneos menores como Buenos Aires y Stuttgart, lo dejaron al borde de caer fuera del “top ten”. Igualmente, es muy difícil que Nadal deje el número diez del mundo tras Wimbledon. Sólo ocurriría si el búlgaro Grigor Dimitrov, número 11, se consagrara campeón, o si el francés Jo-Wilfried Tsonga llegara a la final.
De todas maneras, para Nadal hay otra marca que corre mayores riesgos. Desde que ganó Roland Garros, en 2005, nunca finalizó una temporada sin al menos un título de Grand Slam. Este año aún no consiguió ningún grande y sólo le queda el US Open, en septiembre.
“Quiero pensar que Rafa puede ganar el US Open, pero a día de hoy las probabilidades que tenemos son más bien pocas”, dijo Toni Nadal con sinceridad.
Tras su caída, a Nadal le preguntaron si estaba preparado para adaptarse a esta nueva realidad. “No lo sé”, dijo, con rostro serio. “Si seguimos así durante dos años más, veremos qué pasa. No es algo que me plantee ni que se me pase por la cabeza a día de hoy”
Los números indican que Nadal vive una realidad inédita, a sus 29 años, pero ningún miembro del mundo del tenis quiere subestimar su capacidad para recuperarse.
“Creo que volverá fuerte. También le pasó a Roger; cuando los grandes como él y como Rafa pierden, siempre se hacen grandes historias sobre cuánto tiempo les queda, pero yo no creo en eso”, zanjó Luthi.
