Liga Deportiva Alajuelense ya trabaja con antelación en la conformación de su plantel para el Clausura 2026, y uno de los movimientos que el club tiene claramente definidos es el refuerzo de su ofensiva. La dirigencia y el cuerpo técnico coinciden en que el próximo paso pasa por sumar un delantero centro con peso específico en el área.
El técnico Óscar Ramírez tiene sobre su escritorio las recomendaciones del gerente deportivo Carlos Vela, con una línea clara: delanteros protagonistas en sus equipos actuales, no apuestas ni proyectos a mediano plazo.
El perfil que busca la Liga
En el radar rojinegro no se analiza cualquier atacante. Alajuelense apunta a un “9” de área, corpulento, capaz de fijar centrales, ganar duelos físicos y convivir con la presión de jugar en un club grande. Un delantero que viva del gol y que no necesite adaptación al protagonismo.
Internamente, el perfil que se utiliza como referencia es el de Jorge Benguché, atacante hondureño que reúne muchas de las características que pretende la Liga: potencia física, presencia constante en el área y reconocimiento regional.
Aunque el catracho no está en las hojas de vida que tiene el Macho a mano. La referencia es para que usted tenga una idea de lo que busca el actual campeón nacional.
Un nombre que ilusiona al aficionado
No es casualidad que el nombre de Benguché aparezca como punto de comparación. Se trata de un futbolista muy reconocido por el aficionado costarricense, un delantero que, desde hace años, muchos imaginan vestido de rojinegro o incluso con la camiseta del Deportivo Saprissa.
Ese detalle no pasa inadvertido en Alajuelense: el club busca un atacante que genere impacto inmediato, tanto en la cancha como en el entorno, y que llegue con respaldo futbolístico y mediático.
Planificación sin improvisaciones
El movimiento responde a una planificación anticipada. La Liga no quiere llegar al mercado con urgencias, sino con claridad. Ramírez y Vela coinciden en que el delantero que llegue para 2026 debe elevar el nivel competitivo interno, complementar lo que ya tiene el plantel y ofrecer soluciones distintas en partidos cerrados, especialmente a nivel internacional.
Por ahora, el nombre del fichaje se maneja con cautela, pero el mensaje es claro: Alajuelense irá por un “9” probado, de jerarquía y con cartel, un delantero de esos que no pasan desapercibidos y que suelen marcar diferencias desde el primer día.
El mercado aún no se abre, pero en el Morera Soto ya saben exactamente qué delantero quieren… y qué tipo de impacto esperan.