Mundial 2026

Argentina y Messi: Debut de ensueño en Mundial 2026

Hay futbolistas que desafían el paso del tiempo. Y luego está Lionel Messi.

A una semana de cumplir 39 años, cuando muchos ya escriben obituarios deportivos y especulan sobre el final de las grandes leyendas, el capitán argentino decidió responder de la única manera que conoce: jugando al fútbol como si todavía fuera aquel niño zurdo que corría detrás de una pelota en Rosario.

Kansas fue testigo de otra noche imposible.

Porque Argentina debutó en el Mundial 2026 con victoria sobre Argelia, sí. Pero el resultado terminó siendo apenas una nota al pie frente a una actuación que volvió a desafiar la lógica. Messi firmó el primer triplete mundialista de su carrera y recordó al planeta que las coronas no se entregan: se defienden.

En las tribunas del Arrowhead Stadium no se escuchaba el nombre de la selección. Se escuchaba el suyo.

“Messi, Messi, Messi”.

No era un cántico. Era una plegaria.

Porque Argentina hace tiempo entendió que vive un momento irrepetible. La Albiceleste no juega únicamente para ganar partidos; juega para estirar unos minutos más la última danza de un futbolista que cambió la historia del deporte.

Lionel Scaloni lo sabe. Sus compañeros también.

Por eso el equipo ha construido alrededor de su capitán un ecosistema casi perfecto. Rodrigo De Paul corre por dos, Alexis Mac Allister interpreta los silencios del juego y Lautaro Martínez abre espacios. Todos parecen entender que cuando se comparte cancha con un genio, el sacrificio también es una forma de talento.

El partido comenzó con una advertencia.

A los cinco minutos, Messi ya había enviado el balón a la red tras una acción iniciada por Lautaro Martínez. El fuera de juego anuló el festejo, pero no el mensaje: el 10 había llegado al Mundial dispuesto a escribir otro capítulo de su leyenda.

Argelia no se escondió.

Los africanos adelantaron líneas y encontraron espacios por la banda izquierda. Farès Chaïbi obligó a trabajar a Emiliano Martínez, quien disputó el encuentro pese a una fractura en una falange de la mano.

Pero los grandes partidos suelen obedecer a los grandes jugadores.

Y entonces apareció Messi.

Rodrigo De Paul encontró al capitán cerca del área. El argentino se perfiló hacia su zurda, levantó la cabeza y ejecutó uno de esos remates que parecen repetidos una y otra vez durante dos décadas, pero que nadie consigue detener.

El balón venció a Luca Zidane.

El estadio explotó.

Y por un instante desapareció Messi, el mito, para dar paso a Leo, el hombre. La emoción lo desbordó. Hubo lágrimas. Había demasiado detrás de ese gol: un sexto Mundial, 200 partidos con la selección argentina y una carrera que se acerca inevitablemente a su última estación.

Pero la noche apenas comenzaba.

Mientras Argelia intentaba mantenerse con vida, Messi administraba el partido a su manera. Ya no necesita recorrer cincuenta metros a toda velocidad. Ahora domina los encuentros desde la pausa, desde el toque preciso y desde una inteligencia futbolística que parece adelantarse varios segundos al resto.

El segundo tanto llegó en el minuto 60.

Un disparo de Alexis Mac Allister fue rechazado por Luca Zidane y, como los grandes goleadores, Messi apareció donde debía estar. Empujó el balón y amplió la ventaja argentina.

Era el gol número 16 de su carrera en Copas del Mundo.

La historia seguía acumulándose.

Pero todavía faltaba el cierre perfecto.

A diez minutos del final, una pared con Nico González terminó de dibujar una obra maestra. Messi definió y completó el primer hat-trick mundialista de su carrera, un registro que se le había resistido incluso en los años más brillantes de su trayectoria.

La imagen era poderosa.

Scaloni lo retiró del campo en el minuto 80 y el estadio entero se puso de pie. Algunos aplaudían. Otros grababan con sus teléfonos. Muchos simplemente contemplaban.

Porque todos parecían entender lo mismo: quizás no queden demasiadas noches como esta.

Messi salió sonriendo.

Argentina también.

Y mientras el mundo del fútbol sigue preguntándose cuándo llegará el final, el número 10 insiste en responder sobre el césped.

No cede la corona.

Todavía no.

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Monto: $18.70
Fecha de emisión: 26/07/2024
Fecha de vencimiento: 28/07/2025

Título(s) emitido (s) A LA ORDEN, a una tasa de interés del 3.66 %.
Solicito reposición de este documento por causa de EXTRAVIO.

Se publica este anuncio por tres veces consecutivas para oír reclamos de terceros, por el
término de quince días.

Emitida en SAN PEDRO, el 29 de julio del 2025.
BANCO NACIONAL DE COSTA RICA

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