San José, 07 ago (elmundo.cr) – El secretario de Liberación Nacional, Miguel Guillén, señaló que la presidenta de la República, Laura Fernández, “debe rectificar el rumbo y dar marcha atrás en la deriva autoritaria hacia la que pretende conducir al país”.
Guillén insistió en que “también debe corregir decisiones profundamente equivocadas, especialmente en asuntos de enorme sensibilidad para Costa Rica. Entre ellas, el nombramiento de Mario Zamora, cuya gestión como ministro de Seguridad estuvo marcada por uno de los períodos más críticos de deterioro de la seguridad ciudadana. Zamora no debe asumir como embajador de Costa Rica”.
“Un embajador representa el prestigio de una nación. Y quien aspira a esa responsabilidad debe llegar con una gestión que inspire confianza, no con interrogantes que todavía reclaman respuestas”, agregó.
El liberacionista recalcó que “durante su gestión al frente del Ministerio de Seguridad Pública en el gobierno de Rodrigo Chaves, el más desastroso en materia de seguridad de toda nuestra historia republicana, Costa Rica fue testigo de uno de los más profundos deterioros de la seguridad ciudadana jamás registrados”.
“El narcotráfico amplió su influencia, la violencia criminal alcanzó niveles sin precedentes y hoy conocemos un informe de inteligencia que advierte sobre la presunta infiltración de decenas de oficiales por organizaciones delictivas. Esa realidad exige explicaciones, no ascensos”, manifestó.
Para Guillén, “los cargos diplomáticos no pueden convertirse en refugio de las responsabilidades políticas. Antes de representar a Costa Rica ante el mundo, corresponde responderle a Costa Rica por los resultados de la gestión realizada”.
“Porque la confianza internacional se construye sobre la credibilidad nacional. Y ningún país fortalece su prestigio cuando premia con una embajada aquello que primero debe ser sometido al juicio riguroso de la rendición de cuentas”, concluyó.