San José, 30 sep (elmundo.cr) – El reciente robo y exposición de datos de personas en Costa Rica, que se encuentra bajo investigación de las autoridades, plantea un riesgo que va más allá de la eventual divulgación de información personal.
Para la Oficina del Consumidor Financiero (OCF), uno de los principales llamados de atención para la ciudadanía es la posibilidad de que esa información sea utilizada para realizar intentos de fraude más personalizados y convincentes.
La preocupación de la OCF surge luego de que el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt) confirmara días atrás la sustracción masiva de datos.
“En este momento es especialmente importante que las personas eleven su nivel de alerta personal. El hecho de que alguien que nos contacte conozca nuestro nombre, teléfono, dirección, información laboral o incluso algún dato relacionado con nuestros productos financieros, no significa que esa persona represente a nuestra entidad financiera. Precisamente, la información que pudo haber sido expuesta se podría utilizar para construir engaños mucho más creíbles”, explicó Danilo Montero Rodríguez, director general de la OCF.
Montero enfatizó que las personas deben desconfiar especialmente de comunicaciones inesperadas que busquen generar confianza y que utilicen información real.
“En el pasado, una señal de alerta para el consumidor podía ser que el supuesto funcionario no conociera algún dato muy personal sobre nosotros. Ahora debemos entender que el solo hecho de que conozca cierta información nuestra tampoco demuestra que la llamada tenga buenas intenciones. Un estafador puede tener datos reales y utilizarlos para convencernos de que está hablando en nombre de una entidad con la que tenemos una relación”, señaló.
Advierten sobre el uso de inteligencia artificial
La OCF también alertó que, ante la cantidad y calidad de información que podría haber sido accedida, los delincuentes podrían recurrir a nuevas herramientas tecnológicas para realizar estafas.
Según la organización, los intentos de fraude podrían incluir el uso de inteligencia artificial y videos para simular, por ejemplo, una llamada de un familiar que solicita dinero.
Recomendaciones para evitar estafas
Ante este escenario, la OCF recomienda a la población:
- Ante una llamada de un número telefónico desconocido, dudar y verificar antes de responder. Lo mismo aplica cuando se recibe un correo electrónico: revisar en detalle la dirección del remitente. Si resulta extraña o no tiene relación con la entidad financiera con la que se trabaja, no responder.
- No entregar información confidencial por llamadas, mensajes o correos inesperados, aunque la persona que contacte conozca datos personales del cliente.
- No proporcionar contraseñas, PIN, códigos de seguridad, códigos de verificación ni claves dinámicas. Estos datos no deben compartirse con terceros.
- No asumir que una comunicación es legítima porque contiene información personal correcta. El conocimiento de datos específicos no demuestra la identidad de quien está contactando.
- Desconfiar de comunicaciones que generen urgencia o presión, por ejemplo, aquellas que adviertan sobre un supuesto fraude, bloqueo de cuenta o movimiento irregular y exijan actuar inmediatamente.
- No ingresar a enlaces enviados mediante mensajes o correos inesperados, especialmente cuando soliciten iniciar sesión o actualizar información, aunque no se solicite directamente el usuario o la contraseña.
- Ante cualquier duda, cortar la comunicación y contactar directamente a la entidad financiera mediante los canales oficiales que la persona ya conoce, sin utilizar números, enlaces o contactos proporcionados por quien realizó la llamada o envió el mensaje.
- Activar los métodos de seguridad disponibles en las cuentas y utilizar contraseñas diferentes y robustas para los distintos servicios.
- Revisar periódicamente los movimientos de las cuentas y tarjetas para identificar oportunamente cualquier operación que la persona no reconozca.
Para la OCF, lo más importante es que las personas no bajen la guardia precisamente porque el interlocutor parezca saber mucho sobre ellas.
La información puede ser verdadera y, aun así, tratarse de un intento de estafa.
La organización recomienda mantener una regla sencilla: si alguien contacta de manera inesperada y solicita información sensible o pide realizar alguna acción sobre las cuentas, la persona debe detenerse y verificar directamente con la entidad correspondiente.
La OCF recuerda que la prevención continúa siendo una de las principales herramientas frente al fraude informático. En un contexto en el que las autoridades investigan una posible fuga de datos, la recomendación es aumentar la cautela, no actuar bajo presión y verificar siempre por canales oficiales antes de entregar información o realizar cualquier operación.