Judo: Luchar sin lastimarse

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Un grupo de escolares en una clase de judo. Crédito: Jochen Lübke / dpa

Por Stefanie Paul (dpa)

Berlín (dpa) – «¡Derribo!», ordena el entrenador. Joris no se lo hace repetir y lanza a su contrincante sobre la colchoneta. Unos segundos más tarde ocurre lo mismo a la inversa. Ahora es Joris el que cae de espaldas sobre la acolchada superficie amarilla. Pero Joris, que tiene 8 años, se levanta embargo enseguida, se acomoda el traje blanco, ajusta el cinturón y sigue ensayando.

«Estamos practicando el O Goshi», dice Joris. Se trata de una técnica de derribo del rival que forma parte del judo, el deporte de origen japonés que practica. Judo significa «el camino de la suavidad». Pero aun cuando no se trata de lastimar al rival, tampoco es una práctica deportiva totalmente suave. Se tironea, puja y zamarrea, y constantemente alguno de los dos rivales cae sobre la colchoneta.

Es un deporte de lucha. Pero sin golpear al contrincante. «Lo especial del judo es eso, que se pelea sin hacerle daño al otro», explica Joris. Por eso es que tampoco lanza a su rival con toda la fuerza al suelo, sino que lo sostiene del brazo o del traje de judo acompañando la caída, para que el impacto no sea tan fuerte.

Joris y Jan, su compañero de entrenamiento, se lanzan mutuamente al suelo una y otra vez. Joris es más pequeño que Jan. ¿No es una lucha desigual entonces? «No», asegura Joris. Porque en el judo se intenta aprovechar los movimientos del rival. No se necesita tanta fuerza. «Simplemente hay que tratar de que el otro pierda el equilibrio», explica Joris. Hacer caer al rival sobre su espalda, una maniobra llamada ippon, significa la victoria.

Dar patadas, escupir, dar golpes o arañar está prohibido en el judo. «Es decir, está prohibido todo lo que no se puede hacer tampoco en el patio del colegio», dice Joris sonriendo. Tres veces por semana entrena en el gimnasio, en el que una enorme colchoneta cubre el suelo. Sobre ella sólo se puede andar descalzo. Joris tiene un gran objetivo. «Quiero llegar a competir en los Juegos Olímpicos alguna vez», revela. La práctica del O Goshi ha terminado. Joris y Jan se saludan con una reverencia, agachando la cabeza uno frente al otro. Con ello quieren decir: gracias por la lucha. Esto también es parte de las reglas del judo.

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