
San José, 9 feb (elmundo.cr) – El presidente del Partido Costa Rica Justa, Dragos Dolanescu, desmintió las declaraciones del secretario general, Jorge Vargas, sobre el manejo de los fondos de la campaña de Rolando Araya.
Según Vargas a lo largo de la campaña se dieron una serie de situaciones por parte de Dolanescu que impidieron conocer en que se invirtieron ¢220 millones que el partido recibió en un fideicomiso del Banco Promérica.
Sin embargo el diputado aclaró que “deseo enfatizar que tanto el candidato a la presidencia Rolando Araya Monge, como el candidato a vicepresidente, Orlando Guerrero Vargas, están enterados de todos los movimientos financieros y respaldan tanto mis acciones como las de la tesorera Anabelle Soto”.
“La actividad financiera de Costa Rica Justa está debidamente documentada ante el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) y fue auditada mensualmente por la firma privada Consultores Financieros Cofin S.A., encargada de supervisar toda la documentación financiera que se le reporta a Banco Promerica para el desembolso los fondos al partido. El banco le giró el dinero a Costa Rica Justa para sufragar sus actividades electorales”, agregó.
El legislador insistió que “la información es pública y puede ser consultada por cualquier persona en el TSE”.
“La creación del fideicomiso fue una decisión tomada por el Comité Ejecutivo Superior (CES) que lo conforman el presidente del partido (Dragos Dolanescu Valenciano), el secretario general (Jorge Vargas Corrales), y la tesorera (Anabelle Soto De Alba). El CES es el encargado de autorizar los pagos de las facturas generadas por el comando de campaña durante el periodo entre octubre del 2021 y febrero del 2022”, explicó.
Por otro lado, Dolanescu indicó que “Costa Rica Justa no alcanzó el 4% de los votos válidos en las pasadas elecciones ni eligió diputados para el próximo cuatrienio. Por lo tanto, no tuvo acceso a deuda política y enfatizo que los fondos con los que se trabajó durante la campaña son fondos privados y las deudas de proveedores deberán ser honrados de nuestros bolsillos como agrupación política”.
“Quiero finalizar diciendo que el Tribunal Supremo de Elecciones, siguiendo el debido proceso, no me ha notificado de la solicitud de la asamblea pidiendo mi renuncia por pérdida de confianza, ni se ha referido en ningún momento de la intención de la asamblea de tal acción”, concluyó.