
San José, 24 jul (elmundo.cr) – “Cuando Guanacaste entero se fusiona con el resto del país y se convierte Costa Rica en lo que conocemos como Costa Rica trajo un aporte invaluable. Para el alma nacional es muy importante”, dijo Edgar Mora, ministro de Educación en declaraciones a la prensa.
Estas declaraciones del ministro de Educación han desatado mucha polémica porque muchas personas han interpretado como un error histórico lo dicho por la máxima autoridad educativa del país.
Partiendo de un artículo Arnaldo Rodríguez Espinoza publicado en la ‘Revista Perspectivas’ de la UNA trataremos de entender lo dicho por el ministro Mora y el porqué de la polémica.
Aunque algunos han cuestionado el término fusión, lo que realmente se puede ver como un error es el decir que “Guanacaste entero” en lugar de utilizar Partido de Nicoya.
Lo que se da el 25 de julio de 1824 fue la unión del Partido de Nicoya a Costa Rica, algo muy distinto a lo que hoy conocemos como la provincia de Guanacaste. Este territorio comprendía Nicoya y Santa Cruz. Aunque posteriormente Villa Guanacaste (hoy Liberia) también se uniría a Costa Rica.
Según Arnaldo Rodriguez “el hecho histórico del 25 de julio de 1824 no fue una anexión, sino una unión, agregación o incorporación pues fue una decisión de Nicoya y Santa Cruz, respaldada posteriormente por Guanacaste como consecuencia de una invitación: un hecho, además, ratificado por el Congreso Federal otorgándole legitimidad, y no como una imposición o despojo de ese territorio por parte de Costa Rica a Nicaragua”.
El 25 de julio de 1824, los ayuntamientos de Nicoya y Santa Cruz decidieron unirse a Costa Rica a raíz de una invitación que les había hecho este último Estado en marzo de ese año.
Así, las élites locales tuvieron un papel destacado sobre si se unían a Costa Rica o a Nicaragua, aunque la decisión – tomada finalmente por una minoría– no fue uniforme ni consensuada pues el ayuntamiento de Villa Guanacaste (actual Liberia) fue el primero en rechazar de plano la invitación en mayo de 1824.
En junio de ese año, el recién creado cabildo de Santa Cruz apoyó la decisión del cabildo de Nicoya, quizás como gratitud por la instauración de este ayuntamiento en abril de 1824 por las autoridades nicoyanas.
Después, el 4 de julio de 1824, Nicoya rechazó la invitación, pero agradeciendo a Costa Rica por haberla tomado en cuenta y aduciendo que “no podían ser disidentes” (Archivo Nacional de Costa Rica [ANCR], Gobernación, 1824, folio 10). Empero, 21 días después, cambió de opinión y decidió incorporarse, con el apoyo de Santa Cruz, el 25 de julio de 1824. Villa Guanacaste lo haría en 1834. De tal manera, en este proceso, las élites locales dudaban si debían seguir perteneciendo a Nicaragua o si debían agregarse a Costa Rica.
La lucha de poder y la posterior guerra entre leoneses y granadinos suscitaría una inestabilidad política en Nicaragua, y habría podido ocasionar graves consecuencias económicas para las élites de Nicoya y Santa Cruz. Estas comerciaban con Costa Rica a través del puerto de Puntarenas.
El golfo de Nicoya unía a esas regiones pues era una ruta de fácil y rápido acceso, lo que no ocurría con Nicaragua. En consecuencia, la ligera estabilidad política y la relación económica de Nicoya y Santa Cruz con Costa Rica pudieron influir más sobre la idea de unirse que los aspectos patrióticos o las lealtades nacionalistas, puesto que no se habían creado los estados nacionales, como lo señalan las historiadoras Frances Kinloch Tijerino y Soili Buska Harjú.
Sin embargo, la decisión tomada por los pueblos de Nicoya y Santa Cruz debía ser resuelta por la Federación Centroamericana, lo que se dio de manera temporal en diciembre de 1825, cuando el Congreso Federal autorizó “la separación del antiguo territorio del partido de Nicoya de Nicaragua y su agregación a Costa Rica” (ANCR, Congreso, 1825, folio 1). Esto fue ratificado en 1826 por el Congreso.
Costa Rica no violentó la soberanía de Nicaragua cuando le fue agregado el territorio del partido de Nicoya puesto que dicha soberanía residía en la Federación Centroamericana, de la que formaban parte tanto Costa Rica como Nicaragua. Esto evitó un recrudecimiento del conflicto e incluso un enfrentamiento militar.
Lo anterior es parte integral del texto del historiador Arnaldo Rodriguez, que considera que el termino anexión es mal utilizado considerando que “históricamente, la palabra “anexión” se ha usado para denotar la inclusión de un territorio en el de otro Estado empleando la fuerza o las amenazas. Por esto, es discutible llamar “anexión” a la incorporación del partido de Nicoya”.
El error en que incurrió el ministro Mora, fue realmente el decir que “Guanacaste entero” se fusionó a Costa Rica, ya que es sabido que el territorio que comprende hoy Guanacaste no fue en su totalidad lo que correspondía al Partido de Nicoya.